En el marco de las actividades por el mes de la Memoria, el Centro Cultural Juan L. Ortiz de Paraná abrió sus puertas a “Biomemoria”, una potente instalación artística que invita a reflexionar sobre el terrorismo de Estado en Argentina. La obra es una creación del colectivo de artistas de la asociación Club El Barrio, quienes proponen un cruce entre el registro histórico y la experiencia sensorial para abordar las trayectorias de los desaparecidos entrerrianos.
La muestra no se limita a la exposición de datos, sino que reconstruye las historias de vida de militantes locales como Pichón Sánchez, Mario Menéndez, Francisco Herbeta y Elsa Díaz. A través de estos nombres, la instalación busca devolverle humanidad y contexto a quienes fueron víctimas de la persecución política en la capital provincial durante la última dictadura cívico-militar.
Una atmósfera de opresión y resistencia
El eje de «Biomemoria» es la recreación de un clima de época. El artista Gustavo Hennekens, integrante del colectivo y ex preso político durante siete años, explicó que la intención es que el visitante pueda «sentir» aquel periodo. “Intentamos recrear la atmósfera que se vivía en la Argentina de aquellos años. Era, en esencia, un ambiente oscuro y de opresión”, relató Hennekens, aportando su testimonio directo como motor de la obra.
La instalación utiliza recursos visuales y sonoros para generar una experiencia inmersiva. El espectador no es un sujeto pasivo, sino que debe transitar un espacio diseñado para evocar sensaciones de miedo, persecución y violencia institucional, apelando a una participación activa y a la concentración necesaria para procesar el impacto social del régimen.
El desafío de hablarle a las nuevas generaciones
Uno de los objetivos centrales de Club El Barrio con esta propuesta es tender un puente con los jóvenes que no vivieron el proceso dictatorial. La apuesta por un lenguaje artístico contemporáneo y sensorial busca romper la distancia temporal y convertir la memoria colectiva en una herramienta de construcción de identidad presente.
“No hay identidad nacional sin memoria. La identidad se construye a partir del conocimiento de lo que uno ha sido, tanto a nivel individual como colectivo”, subrayaron los artistas. En este sentido, “Biomemoria” se posiciona como un espacio de resistencia cultural y un ejercicio de justicia social a través del arte, reafirmando que el recuerdo de las acciones previas es fundamental para el fortalecimiento de la democracia.