La situación judicial y política de Manuel Adorni ha ingresado en una fase de extrema complejidad. En las últimas horas, las pruebas recolectadas por el fiscal federal Gerardo Pollicita, en el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito, confirmaron que el Jefe de Gabinete realizó operaciones con criptomonedas no declaradas. Este nuevo hallazgo profundiza las sospechas sobre el origen de los fondos que sustentan el nivel de vida del funcionario, en un contexto de asfixia económica para las provincias y los sectores populares.
Dinero digital y gastos en dólares: la brecha de Adorni
El fiscal Pollicita confirmó los movimientos de dinero digital y operaciones con criptoactivos tras recibir informes detallados de plataformas virtuales durante este fin de semana. Estos activos no figuran en las presentaciones oficiales del funcionario, lo que agrava la investigación sobre la brecha entre sus ingresos y sus gastos.
La justicia ha detectado un patrón de consumo que resulta difícil de justificar con un salario de la administración pública: Se registraron compras y pagos mensuales que oscilan entre los 18.000 y 20.000 dólares. Estas cifras superan significativamente sus ingresos oficiales como Jefe de Gabinete.
Los informes de las plataformas virtuales confirmarían que el flujo de capitales hacia el mundo cripto se mantuvo fuera del radar de los organismos de control.
Interpelación en el Congreso: el pedido de la oposición
Ante la gravedad de los hechos, el arco político opositor ha decidido pasar a la acción legislativa. Diputados nacionales de los bloques Encuentro Federal y el Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT) exigieron formalmente una sesión especial para el próximo jueves 14 de mayo. El objetivo central es la interpelación de Manuel Adorni para que rinda cuentas ante el Poder Legislativo.
A pesar de que el presidente Javier Milei ha manifestado que su respaldo hacia el funcionario se mantiene intacto, el escándalo se ha consolidado como una de las principales preocupaciones en la Casa Rosada. La presión por la renuncia del jefe de Gabinete ha dejado de ser un reclamo exclusivo de la oposición para instalarse, en voz baja, en sectores del propio oficialismo que ven cómo el desgaste del vocero estrella afecta la imagen gubernamental.
La resistencia del Jefe de Gabinete
Hasta el momento, Adorni ha optado por una estrategia de silencio técnico frente a los requerimientos judiciales, alegando la necesidad de “no obstruir a la justicia”. Sin embargo, en sus habituales apariciones mediáticas, ha buscado transmitir una imagen de tranquilidad y firmeza en el cargo.
En diversas entrevistas y conferencias de prensa, el funcionario afirmó que no renunciará y sostuvo que «su situación patrimonial se aclarará». Esta postura de resistencia, blindada por el apoyo directo de Milei, choca de frente con una realidad judicial que semana a semana aporta nuevos datos sobre propiedades, refacciones millonarias, viajes de lujo y, ahora, movimientos de dinero digital no declarados. Mientras tanto, en las provincias como Entre Ríos, donde el ajuste se siente en cada indicador social, el contraste con la opulencia bajo investigación resulta cada vez más insostenible.