En una jornada de máxima incertidumbre, el dólar mayorista superó por primera vez la banda de flotación del Banco Central, una señal de la creciente presión cambiaria y un duro golpe al plan económico. La devaluación se acelera y anticipa más inflación para el bolsillo de los entrerrianos.
La frágil calma cambiaria llegó a su fin. Este miércoles, el dólar mayorista, que sirve de referencia para toda la economía, quebró por primera vez el techo de la banda de flotación impuesta por el Banco Central (BCRA), al alcanzar los $1.474,5. Este hecho no es un dato técnico más: es la claudicación de una de las principales herramientas del Gobierno para contener el tipo de cambio y una clara señal de que la crisis cambiaria se profundiza.
La jornada estuvo marcada por la confusión y el nerviosismo, luego de que una operación inicial de 10 millones de dólares generara dudas sobre si el Banco Central había intervenido o no para defender el techo, una versión que luego fue desestimada por operadores del mercado, quienes la atribuyeron a una transacción entre privados.
El impacto en el bolsillo de los entrerrianos
Mientras en la city porteña se debate sobre intervenciones y pases cambiarios, en Entre Ríos la consecuencia de esta corrida es una sola y muy concreta: más inflación. La suba del dólar oficial impacta directamente en el costo de vida de la provincia:
- En el campo: Aumentan los costos de los insumos dolarizados (fertilizantes, semillas, repuestos), presionando la rentabilidad de los productores.
- En el comercio: Se remarcan los precios de los productos en las góndolas, desde alimentos hasta electrodomésticos, por el componente importado.
- En el salario: El poder adquisitivo de los trabajadores y jubilados, que cobran en pesos, se licúa a una velocidad aún mayor.
El billete en el Banco Nación ya se vende a $1.485, mientras que las cotizaciones paralelas como el MEP y el CCL también escalan, anticipando que la remarcación de precios será inevitable.