La tarde del martes de Carnaval en el río Paraná se vio alterada por la aparición de un ejemplar de yacaré negro de grandes dimensiones frente a la costa del balneario La Florida, en Rosario. El episodio, que sorprendió a cientos de bañistas que buscaban alivio frente a las altas temperaturas, motivó un operativo preventivo de evacuación del agua para garantizar la seguridad de los presentes y el respeto al medioambiente.
Sorpresa y evacuación en la costa santafesina
Cerca de las 17:00 hs, la tranquilidad de la última jornada del fin de semana largo se rompió cuando los veraneantes divisaron lo que inicialmente parecía un tronco o una tortuga. Sin embargo, al confirmar que se trataba de un yacaré de entre 1,5 y 2 metros de largo, el personal de guardavidas procedió a retirar a la gente del río.
El animal superó la línea de boyas y permaneció a escasos metros de la orilla, observando hacia la costa. «Mi papá dijo que era un yacaré, pero parecía un tronco. Le dije al guardavidas y se reía, no me creía», relató uno de los jóvenes que alertó sobre la presencia del reptil. Pese al temor inicial por tratarse de un animal cazador, el ejemplar se mantuvo calmo y no mostró signos de agresividad ni intenciones de subir a la arena.
Respeto por el hábitat natural y biodiversidad
Ante la emergencia, se hicieron presentes efectivos de la Brigada Ecológica y del Destacamento 23. Tras evaluar la situación, los especialistas determinaron no intervenir activamente ni retirar al animal, bajo la premisa de que el río Paraná es su hábitat natural.
Esta postura refleja un compromiso con la preservación de la fauna autóctona, entendiendo que la convivencia con especies nativas es parte de la realidad de nuestro ecosistema litoraleño. La administración del balneario informó que, tras el cierre preventivo, el predio retomará su actividad normal este miércoles a partir de las 9:00 hs.
Recomendaciones ante el aumento de la población
Expertos señalan que la población de estos reptiles está en aumento en la región, incluyendo las costas de Entre Ríos. Si bien el yacaré negro no suele ser agresivo con los seres humanos, es fundamental seguir protocolos de seguridad.
Se recomienda a los turistas y vecinos no intentar alimentar al animal, mantener una distancia prudente para fotografías y permitir que el ejemplar se desplace por sus propios medios sin hostigamiento.