El debate sobre la calidad educativa y el bienestar de las infancias y juventudes toma fuerza en la Legislatura provincial. El senador Rafael Cavagna defendió la iniciativa del oficialismo que busca establecer límites al uso de dispositivos móviles en las aulas entrerrianas, fundamentando la medida en un diagnóstico sobre los efectos nocivos de la sobreexposición tecnológica y la necesidad de recuperar la socialización y la concentración en el proceso de enseñanza.
Un límite a la distracción para priorizar el aprendizaje
El proyecto de ley, impulsado por Cavagna junto al senador Casiano Otaegui, surge como respuesta a la creciente preocupación por el impacto del uso excesivo de pantallas. Lejos de proponer una exclusión total, la normativa busca ordenar la presencia de los dispositivos bajo un enfoque pedagógico y preventivo.
«Hay un diagnóstico claro sobre los efectos negativos que genera el uso excesivo de la tecnología en el aprendizaje y en el bienestar de los estudiantes. No pretendemos excluir la tecnología de las escuelas, sino promover un uso seguro, eficaz y saludable con fines pedagógicos», señaló el legislador provincial.
Los ejes centrales de la iniciativa:
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Restricción con excepciones: El uso de celulares estará permitido únicamente cuando sea requerido por los docentes con fines educativos específicos.
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Prevención de problemáticas sociales: La medida busca mitigar situaciones vinculadas a amenazas, ludopatía infantil, ciberacoso y riesgos en la salud mental.
La norma, que establece que la autoridad de aplicación será el Consejo General de Educación (CGE), dice que los estudiantes “podrán utilizar el celular sólo en estos casos excepcionales:
“a) cuando un docente lo solicite por cuestiones pedagógicas, para ello el docente “deberá avisar con días de anticipación esta necesidad, informando a las “autoridades escolares;
“b) ante una situación de fuerza mayor del estudiante, la cual debe ser evaluada por las autoridades escolares; y,
“c) toda otra que la autoridad de aplicación considere pertinente”.
El proyecto apunta a devolver a los recreos y espacios comunes su función de interacción real, hoy atravesada por la dependencia de las redes sociales. Cavagna aseguró que, de aprobarse la norma, el Estado provincial deberá proveer los recursos para asegurar la guarda y seguridad de los dispositivos.
La salud mental y la «modificación cultural»
Para el senador, la discusión excede lo estrictamente académico y se instala en una dimensión de salud pública. El legislador advirtió que muchos de los problemas derivados del uso indebido de la tecnología terminan sobrecargando el sistema sanitario, por lo que actuar desde la prevención resulta fundamental.
«Esto tenemos que hacerlo entre todos. Es una modificación cultural que implica revisar hábitos y pensar en una mejor educación para nuestros hijos», expresó Cavagna. Asimismo, insistió en que «es más eficiente actuar antes, estableciendo límites y promoviendo un uso responsable» para evitar consecuencias nocivas que luego impactan en toda la sociedad.
Antecedentes internacionales: El modelo de Países Bajos
La propuesta entrerriana observa con atención experiencias globales. En Países Bajos, la restricción de teléfonos inteligentes, tabletas y relojes digitales en las aulas ha mostrado resultados contundentes: el 75% de las escuelas reportó una mayor concentración de los alumnos y un tercio de los establecimientos registró mejoras en el rendimiento académico.
Según datos de la Unesco, el 58% de los sistemas educativos a nivel mundial ya aplica algún tipo de restricción frente a los riesgos de distracción y ciberacoso, una tendencia que Entre Ríos busca institucionalizar mediante el consenso legislativo. «Algo tenemos que hacer, porque el uso excesivo y sin límites de los dispositivos está generando consecuencias nocivas en nuestros jóvenes», concluyó el senador.