La investigación por el brutal crimen de Luciano Emerí, el joven hallado calcinado dentro de su auto en un camino rural de Cerrito, sumó elementos probatorios que complican la situación del único imputado, J.P.S. (21 años). La Justicia dictó 30 días de prisión preventiva para el joven, quien actualmente se encuentra alojado en la Unidad Penal N°1 de Paraná bajo la carátula de homicidio agravado criminis causa.
Según los investigadores, el detenido habría sido la última persona en tener contacto con la víctima antes de su desaparición y posterior muerte.
El rastro digital y las cámaras de seguridad
La Fiscalía fundamentó el pedido de detención en dos pilares fundamentales obtenidos en las primeras horas de la investigación:
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Mensajes de encuentro: Se detectó una conversación de WhatsApp donde el imputado y la víctima se citaban durante la noche del crimen en Cerrito.
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Registros fílmicos: Cámaras del ejido urbano muestran el desplazamiento de una camioneta Toyota Hilux (propiedad del padre del detenido) en horarios y zonas compatibles con el trayecto hacia el lugar del hallazgo del cuerpo.
La camioneta y el hallazgo de material balístico
El vehículo secuestrado en un domicilio de Cerrito se convirtió en una pieza central del rompecabezas. Tras las primeras pericias externas, la camioneta fue trasladada a Paraná para un barrido minucioso de su interior en busca de rastros biológicos o restos de pólvora.
Durante los operativos, la policía también secuestró evidencia balística. Este material es de vital importancia, ya que debe ser cotejado con el proyectil que mató al perro de la víctima —encontrado sin vida en las inmediaciones— y con posibles restos hallados en la escena del auto incendiado.
Pericias a dispositivos electrónicos
El abogado defensor, Boris Cohen, confirmó que el imputado se abstuvo de declarar y que la estrategia de la defensa dependerá de los resultados de los peritajes tecnológicos. La jueza de Garantías ya autorizó la apertura de dos teléfonos celulares secuestrados, cuya información podría confirmar o descartar la presencia del joven en el lugar del hecho.
J.P.S., quien es oriundo de Cerrito pero reside en Paraná por sus estudios universitarios, fue aprehendido a la salida de la facultad. Los próximos 30 días serán determinantes para que la fiscalía acumule testimonios y resultados científicos que consoliden la acusación.