La justicia reveló un sofisticado plan de sicariato ideado desde el interior de la Unidad Penal 9 de Diamante y encabezado por el ex titular de la Sociedad Rural local, detenido por denuncias de narcotráfico. La investigación, que surge a partir de la confesión de un interno, apunta a Leonardo Airaldi cómo el autor intelectual de una lista de objetivos que incluía al Ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, al juez federal Leandro Ríos y al fiscal Ignacio Candioti.
El origen de la trama criminal en la cárcel de Diamante
El principal sospechoso de liderar esta maniobra es Leonardo Airaldi, ex titular de la Sociedad Rural de Diamante, quien actualmente se encuentra detenido y será juzgado en poco tiempo por narcotráfico. Según la información que trascendió, el complot se gestó en los pabellones de la cárcel de Diamante con el objetivo de eliminar a quienes encabezan las investigaciones en su contra.
El testimonio clave de un recluso permitió a las autoridades desarticular la operación antes de que se ejecutara. Según el informante, Airaldi manifestó que el magistrado “le había inventado una causa” y que el fiscal tendría “todo arreglado para condenarlo a 15 años”.
Sicarios y logística: los detalles del atentado
La planificación del crimen organizado no escatimaba en recursos ni en crueldad. La investigación judicial detalló los siguientes puntos del plan:
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Contratación externa: Se habría apalabrado a un sicario uruguayo por una suma de USD 40.000.
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Inteligencia en el exterior: Los asesinatos de Ríos y Candioti estaban previstos para ejecutarse en Punta del Este, aprovechando el período de vacaciones de los funcionarios.
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Ataque al Ministro: El atentado contra Néstor Roncaglia se planeó para el trayecto que el funcionario realiza habitualmente en moto hacia una quinta en las cercanías de Paraná.
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Metodología de desaparición: La confesión menciona el uso de dos vehículos; uno para los ejecutores y otro que transportaría un tacho con cal, con el fin de consumir los tejidos orgánicos de las víctimas de forma inmediata.
Operativo de Gendarmería y secuestro de pruebas
Ante la gravedad de la denuncia, el fiscal federal de Gualeguaychú, Pedro Rebollo, solicitó el allanamiento de la unidad carcelaria, orden que fue librada por el juez Hernán Viri. El operativo, llevado a cabo por el Escuadrón 56 de Gendarmería Nacional, arrojó resultados significativos para la causa.
En la requisa se secuestraron teléfonos celulares, anotaciones estratégicas, dosis de cocaína y documentación que ya está siendo peritada por la Justicia Federal.
Actualmente, se ha dispuesto un esquema especial de protección para los funcionarios amenazados y sus familias, mientras la provincia observa con preocupación la porosidad de los controles en el Servicio Penitenciario y el avance del poder narco sobre las instituciones democráticas. El juicio contra la banda, que involucra a catorce personas, está previsto para iniciarse este martes 24 en la ciudad de Paraná.