La familia de la máxima referente de la canción popular argentina, Mercedes Sosa, emitió una dura carta abierta en repudio a las expresiones de odio vertidas por Enzo Ferreira, actual coordinador de Radio Nacional Tucumán. El funcionario calificó a la artista en redes sociales como una «gorda comunista» y «un cáncer», desatando una ola de indignación en la comunidad artística y organismos de derechos humanos.
En el comunicado titulado «CON LA NEGRA SOSA, NO», los herederos de la cantora destacaron que su legado trasciende cualquier agravio pasajero, pero marcaron un límite ético infranqueable: consideran inadmisible que un funcionario público dirija una emisora que lleva, precisamente, el nombre de la figura a la que intentó desprestigiar.
La respuesta de la familia: construcción frente al odio
A pesar de la virulencia de los dichos de Ferreira, la familia Sosa eligió una respuesta centrada en la dignidad y el patrimonio cultural. En la misiva, subrayaron que Mercedes no fue solo una intérprete, sino «la voz de un continente» cuyo compromiso con la justicia social y la identidad latinoamericana es hoy parte del patrimonio emocional de millones de personas.
El texto enfatiza que la memoria de la «Negra» no necesita defensa técnica, pero sí respeto institucional. «Elegimos no responder al odio con más odio, porque como Mercedes nos enseñó, la mejor respuesta es la construcción cultural», afirmaron, antes de solicitar formalmente que Ferreira sea apartado de su cargo en la radio estatal.
Un funcionario en la mira de la comunidad artística
El pedido de renuncia no solo proviene del seno familiar, sino que ha sumado el apoyo masivo de músicos, poetas y gestores culturales de Tucumán y el resto del país. La contradicción de que Ferreira coordine una radio denominada «Mercedes Sosa» mientras utiliza términos descalificatorios sobre su ideología y su físico ha sido señalada como un acto de violencia institucional y discriminación.
«Es inadmisible que un funcionario público esté al frente de la emisora que lleva el nombre de quien intentó desprestigiar», sentencia la carta abierta.
El legado eterno frente al «ruido» digital
Para la familia, las manifestaciones de intolerancia de Ferreira son solo «ruido pasajero» frente a una obra que representó a la Argentina en los escenarios más prestigiosos del mundo. Invitaron a quienes se sientan interpelados por estos discursos de odio a «reencontrarse con su mensaje de paz» y con la dignidad de una artista que es, para muchos, el alma misma de la tierra tucumana.
Hasta el momento, la dirección nacional de Radio Nacional no ha emitido un comunicado oficial sobre el futuro de Ferreira, aunque la presión social y el peso de la carta abierta de la familia Sosa colocan al funcionario en una situación de extrema fragilidad política en este cierre de marzo de 2026.