La Municipalidad de Paraná retomó este miércoles los trabajos de estabilización y reconstrucción en el barrio Francisco Ramírez, tras las intensas precipitaciones que afectaron la región el último fin de semana. La intervención tiene como objetivo solucionar un socavón de importantes dimensiones originado por el colapso de una cámara de drenaje antigua, cuya degradación estructural se vio acelerada por las tormentas extraordinarias registradas en el mes de febrero.
El secretario de Planificación e Infraestructura, Eduardo Loréfice, explicó que la erosión del terreno se produjo por una falla en el sistema de desagües que, al ceder, provocó un desplazamiento de tierra a niveles profundos. Dada la complejidad técnica del terreno y la magnitud del hundimiento, las tareas se han sectorizado para priorizar la seguridad de las viviendas linderas y garantizar el escurrimiento pluvial definitivo de la zona.
Desafíos técnicos y excavaciones de gran profundidad
La obra requiere un despliegue de maquinaria pesada capaz de operar en condiciones de suelo inestable. Los equipos técnicos han debido cavar a más de 12 metros de profundidad para alcanzar la base de la infraestructura dañada y rehabilitar los conductos que se encontraban obstruidos por el sedimento.
Como parte de la solución técnica, se instalarán desagües de gran porte premoldeados. Estos elementos de hormigón permitirán canalizar el agua de lluvia de manera eficiente, evitando que futuras tormentas vuelvan a socavar las bases del barrio. Según las estimaciones oficiales, el tiempo de ejecución para completar esta nueva red de drenaje demandará al menos 90 días.
Prioridad en la seguridad habitacional
Uno de los puntos más críticos de la intervención es el monitoreo de las viviendas cercanas a la falla. Loréfice confirmó que se han detectado desmoronamientos en áreas próximas a una unidad habitacional específica, lo que ha puesto en alerta a las áreas de Protección Civil.
“Estamos trabajando en la posible evacuación temporal de la familia por estrictas cuestiones de seguridad”, señaló el funcionario, subrayando que la prioridad absoluta es resguardar la integridad física de los vecinos mientras se consolida el terreno mediante el relleno y la contención de las paredes del socavón.
Con la reactivación de las tareas este miércoles, el Municipio busca recuperar el ritmo de obra para minimizar los riesgos ante el pronóstico de nuevas inestabilidades climáticas, avanzando en una solución de ingeniería que brinde tranquilidad definitiva a las familias del barrio Francisco Ramírez.