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El Río Paraná en peligro: Realizarán una travesía de 800 kilómetros contra el dragado y en defensa de los humedales

Bajo la consigna “Salvemos el Paraná y sus humedales”, organizaciones sociales, ambientales y comunidades costeras protagonizarán una histórica movilización fluvial entre el 7 y el 21 de marzo. La travesía, que consistirá en una remada de más de 800 kilómetros desde Puerto Las Palmas (Chaco) hasta Rosario, surge como una respuesta directa al proyecto de […]

Por Redacción

Sabado, 28 de febrero de 2026 a las 14:23

Bajo la consigna “Salvemos el Paraná y sus humedales”, organizaciones sociales, ambientales y comunidades costeras protagonizarán una histórica movilización fluvial entre el 7 y el 21 de marzo. La travesía, que consistirá en una remada de más de 800 kilómetros desde Puerto Las Palmas (Chaco) hasta Rosario, surge como una respuesta directa al proyecto de profundizar el dragado de la vía navegable troncal a 44 pies, una medida que los asambleístas denuncian como una entrega de la soberanía nacional y un atentado contra el ecosistema. El referente ambiental y pescador, Luis “Cosita” Romero, fue contundente al señalar que el proyecto oficial carece de estudios de impacto ambiental integrales y responde a intereses ajenos al bienestar de las poblaciones ribereñas, transformando el río en una «autopista para buques gigantes» a expensas de los humedales.

Denuncias por privatización y la presencia del Ejército de EE.UU.

Uno de los puntos más críticos de la convocatoria radica en la denuncia sobre la extranjerización del control del río. Romero calificó de «vergonzosa» la intervención de actores externos en la gestión estratégica de la cuenca, alertando que empresas privadas se van a apropiar del río Paraná mientras el cuerpo de ingenieros del ejército de los Estados Unidos se hace cargo del aprovechamiento y uso integral del cauce. La campaña advierte que el actual esquema político favorece un modelo de saqueo de recursos naturales que se extiende desde los hielos continentales hasta los ríos del litoral. En este sentido, la travesía no solo busca visibilizar el daño ecológico, sino también denunciar la privatización de una cuenca que es vital para la identidad y la economía de las comunidades locales.

El riesgo ecológico: El impacto en el valle aluvial

La profundización del dragado para permitir el ingreso de buques de ultramar de gran calado representa una amenaza directa para el sistema de humedales más extenso del planeta. Desde el sector ambientalista explican que la canalización forzada altera el equilibrio hídrico natural, provocando que la profundidad excesiva retire el agua del valle aluvial y seque lagunas y riachos secundarios. Esta situación compromete seriamente la biodiversidad local, ya que la fauna y flora que dependen del ciclo de crecientes ven alterado su hábitat. Romero sentenció que se está haciendo todo al revés, ya que lo lógico sería pedir que los barcos se adapten al río y no forzar al ecosistema a adaptarse a los buques gigantes de las exportadoras.

Por su parte, Marta Arriola, referente de la campaña «Remar contra Corriente», subrayó la conexión sistémica del daño bajo la premisa de que todo está conectado. Hacer un daño a este río principal es herir de gravedad a toda la cuenca del Plata. La iniciativa cuenta con el respaldo de redes regionales de América Latina y el Caribe, dándole un carácter internacional a la lucha por la justicia ambiental frente a proyectos que priorizan la rentabilidad corporativa por sobre la vida de miles de personas que dependen directamente del recurso hídrico.

Cronograma y participación comunitaria

La travesía culminará en la víspera del Día Mundial del Agua en la ciudad de Rosario tras quince días de navegación intensa. Durante el recorrido, se realizarán diversas actividades en las localidades ribereñas para fomentar la participación ciudadana, incluyendo banderazos y festivales en los puertos para visibilizar la problemática. Asimismo, se organizarán radios abiertas para difundir la gravedad del extractivismo fluvial y se invita a los vecinos a sumarse con sus kayaks o canoas en etapas participativas diseñadas para fortalecer el lazo entre las comunidades y su entorno natural.

Desde la organización invitan a la comunidad a buscar información en plataformas digitales bajo la consigna “Remar contra Corriente por el agua, la vida y la soberanía”. Los impulsores de la medida concluyeron que la resistencia se dará de manera simultánea en el plano judicial, en las comunidades y en el propio cauce, con el firme objetivo de defender el río Paraná frente a cualquier intento de entrega de sus recursos estratégicos.