La situación de las pequeñas y medianas empresas en la capital entrerriana atraviesa un momento crítico que ya se traduce en cifras oficiales de desempleo. Según datos analizados por organismos de seguimiento económico y el CEPA, en el último año se perdieron 868 puestos de trabajo en Paraná. Este deterioro laboral es el resultado directo de una retracción del mercado interno y una caída del consumo que no encuentra piso, afectando la estructura productiva local.
Luis Lozar, ex titular de Apyme, señaló que el escenario se ha agravado significativamente desde noviembre pasado. Mientras que en 2025 la preocupación se centraba en una baja de 600 empleos, la cifra actual confirma una aceleración de la crisis. A nivel provincial, el impacto es aún más profundo, con una pérdida que supera los 6.000 empleos formales, extendiéndose desde la construcción —ya estabilizada en niveles bajos— hacia el sector comercial y de servicios.
Locales vacíos y deterioro de la cadena de pagos
El paisaje urbano del microcentro de Paraná refleja esta realidad con un número creciente de persianas bajas. Comerciantes de la zona peatonal manifiestan su angustia ante la proliferación de locales vacíos y la disminución de la actividad circulatoria. Lozar advirtió que este fenómeno no solo es una cuestión de rentabilidad empresarial, sino que tiene una cara social dramática en los barrios de la ciudad, donde la falta de ingresos está empujando a más personas a situaciones de indigencia y desesperación alimentaria.
A la falta de ventas se le suma un componente financiero explosivo: el quiebre de la cadena de pagos. Según registros del Banco Central, los cheques rechazados se mantuvieron en niveles alarmantes entre diciembre y enero, superando los 119.000 casos mensuales. Este efecto dominó, provocado por empresas que estiran plazos de pago ante la imposibilidad de reponer mercadería, pone en jaque la supervivencia de las pymes, que son responsables del 70% del empleo formal en el país.
El reclamo por una Ley de Emergencia Pyme
Ante la ausencia de políticas nacionales específicas para el sector, los referentes empresarios impulsan una ley de emergencia pyme en el ámbito legislativo provincial. El proyecto busca ofrecer un alivio temporal a las firmas entrerrianas mediante el tratamiento de la carga impositiva, el acceso al crédito y la revisión de las tarifas de servicios públicos, factores que actualmente presionan de manera simultánea sobre los costos operativos.
Desde el sector insisten en que la solución debe ser integral y urgente para evitar que el goteo de despidos se convierta en una sangría definitiva. La apuesta legislativa pretende dar un «aire» necesario a las unidades productivas que, sin herramientas de apoyo estatales, se ven forzadas a reducir su actividad o desaparecer, dejando un vacío difícil de revertir en el entramado social y económico de la ciudad.