El esquema de centralización económica y el severo recorte de fondos ejecutado por la Casa Rosada continúa resintiéndose en el entramado productivo y social del interior del país. Durante el mes de abril, la inversión real directa (IRD) del Gobierno nacional hacia las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se desplomó por encima del 70%. En el caso de Entre Ríos la caída fue del 46,4% con una partida de $824 millones. Los datos técnicos evidencian una fuerte contracción sobre la IRD y las transferencias de capital de acuerdo con su ubicación geográfica y su evolución interanual, dejando a los estados provinciales sin recursos clave para el desarrollo de infraestructura básica.
De esta manera, las partidas destinadas a las regiones en abril totalizaron $30.566 millones, lo que representó una caída del 72,5% contra el mismo mes del último año, ajustado por inflación. Los números surgen del informe sobre la ejecución financiera del presupuesto nacional que realizó la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), siendo abril el último mes disponible. Para encontrar una pérdida mayor a la registrada hay que remontarse al 2024, cuando en octubre la merma se ubicó en 89,3% interanual, consolidando una tendencia de desfinanciamiento sostenido hacia las autonomías federales.
El impacto del recorte en Entre Ríos y la desigualdad regional
El escenario de paralización de la obra pública y de las transferencias de capital golpea con fuerza al territorio entrerriano. De acuerdo con el documento de la ASAP, Entre Ríos recibió $824 millones, lo que representa una brutal contracción del 46,4% menos en términos reales comparado con el mismo período del año anterior. Esta detracción de fondos nacionales limita la capacidad de respuesta local en áreas sensibles y obliga a la provincia a asumir compromisos estructurales con recaudación propia.
La lógica del reparto de la inversión real directa muestra que únicamente cuatro provincias registraron incrementos en la medición año vs año: Catamarca (132,6%), Mendoza (132,5%), Tucumán (117%) y Chubut (50,6%). En el otro extremo, son nueve las provincias que recibieron transferencias inferiores a los $100 millones de pesos, siendo Formosa (-99%), Neuquén (-98,9%), Tierra del Fuego (97,8%) y Jujuy (97,2%) las que mayor recorte sufrieron.
Con este resultado mensual, el balance del primer cuatrimestre del año para la inversión real directa acumuló un total de $234.167 millones, lo que significó una caída del 36,8% interanual en el reparto de fondos federales.
Radiografía de la quita de fondos públicos provincia por provincia
La recesión impuesta sobre la obra pública y los bienes de capital del Estado nacional afectó a casi la totalidad del mapa argentino, registrándose niveles de quita de recursos que rozan el 99% en el norte y el sur del país:
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Catamarca: $662 millones (132,6%).
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Mendoza: $2.119 millones (132,5%).
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Tucumán: $7.768 millones (117%).
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Chubut: $568 millones (50,6%).
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Buenos Aires: $7.231 millones (-41,7%).
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Entre Ríos: $824 millones (-46,4%).
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Santa Fe: $707 millones (-59,9%).
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Misiones: $2.439 millones (-61,6%).
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Santa Cruz: $28 millones (-61,8%).
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San Luis: $23 millones (-63,2%).
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La Rioja: $59 millones (-75,8%).
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Chaco: $556 millones (-81,3%).
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Salta: $361 millones (-81,3%).
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Corrientes: $804 millones (-85%).
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No clasificado: $1.033 millones (-86,5%).
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CABA: $4.272 millones (-88%).
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Río Negro: $252 millones (-88,1%).
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La Pampa: $54 millones (-88,4%).
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Santiago del Estero: $67 millones (-94,3%).
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Córdoba: $299 millones (-95,3%).
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San Juan: $34 millones (-96,7%).
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Jujuy: $325 millones (-97,2%).
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Tierra del Fuego: $10 millones (-97,8%).
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Neuquén: $55 millones (-98,9%).
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Formosa: $16 millones (-99%).
El drástico ajuste de las partidas presupuestarias nacionales consolida una transferencia inversa de recursos, donde las provincias continúan aportando al fisco nacional mediante impuestos y retenciones pero dejan de percibir las contraprestaciones fundamentales para el sostenimiento de sus comunidades y economías regionales.