Este martes, los trabajadores de Granja Tres Arroyos llevaron adelante una concentrada protesta en las inmediaciones del Monumento al General Urquiza, en la ciudad de Concepción del Uruguay, para visibilizar el escenario de extrema incertidumbre y desamparo en el que se encuentran luego de decretarse el cierre temporario de la planta frigorífica La China.
La movilización popular se inició inmediatamente después de una asamblea de urgencia celebrada en la sede del sindicato. Allí, el personal analizó la gravedad de una medida patronal comunicada durante la madrugada, la cual impidió que los operarios ingresaran este martes a cumplir con sus tareas habituales, dejando en situación de vulnerabilidad el sustento de un importante sector de la comunidad entrerriana.
Incertidumbre y asambleas ante la paralización de la actividad avícola
El freno de las operaciones en la planta de Concepción del Uruguay encendió las alarmas de la cadena de valor de la actividad avícola, una economía regional clave para el empleo local. Para coordinar las acciones gremiales frente al conflicto, el Sindicato de la Alimentación convocó a una masiva asamblea en el camping recreativo del gremio, con el objetivo de evaluar el plan de lucha ante el cese imprevisto de la producción.
Los delegados advirtieron que la desprotección no es un hecho aislado, sino que responde a un patrón de retracción que afecta a las distintas sedes de la principal firma avícola del país, conectando la problemática local con la realidad de establecimientos ubicados en otras provincias, como el caso de Cresta Roja.
Angustia y total ausencia de respuestas oficiales
La mayor preocupación manifestada por el personal radica en el hermetismo de la firma y la falta de canales institucionales de mediación por parte de las autoridades competentes para resolver la paralización de la actividad y garantizar la estabilidad de los puestos de trabajo. Los operarios señalaron que la única información con la que cuentan proviene de las gestiones sindicales, ante la falta de un parte oficial de la administración central de la compañía.
Desde el cuerpo de representantes del gremio sintetizaron el estado de desamparo que padecen las familias frente a la inacción de los organismos laborales:
“Lo que nos está matando es la angustia de no tener ni siquiera una información de la empresa, ni una señal de intervención ni de la provincia, ni de la Secretaría de Trabajo o de alguien que pueda interceder en esta medida”.
El conflicto laboral en la planta La China profundiza el estado de alerta en el sector agroindustrial de Entre Ríos, donde las familias trabajadoras deben apelar a la movilización pública para defender la continuidad laboral frente al avance de las medidas de ajuste y la desregulación de las condiciones productivas.