Un masivo corte de gas en Paraná afectó este jueves por la tarde a una enorme cantidad de sectores de la capital provincial, dejando en evidencia la vulnerabilidad energética de la región y la imprevisión del gobierno nacional ante la llegada del invierno. La interrupción del servicio de gas natural se registró minutos antes de las 17, coincidiendo con una jornada de bajas temperaturas extremas donde la ciudad registraba apenas 9 grados de temperatura y una sensación térmica cercana a los 6 grados.
La contingencia climática y la falta de suministro fluido de red generaron inmediata preocupación e indignación entre los usuarios de Paraná, imposibilitados de utilizar calefactores, cocinas y termotanques en medio de la alerta amarilla por frío intenso.
Las zonas afectadas abarcaron gran parte del mapa urbano de Paraná, Entre Ríos:
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Zona céntrica y macrocentro.
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Barrio San Agustín y Thompson.
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Don Bosco, Churruarín y Almirante Brown.
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Barrio Gazzano y las arterias de Racedo y Hernandarias.
Una falla externa que golpeó el invierno entrerriano
Ante la emergencia, el gerente de la empresa distribuidora Redengas, Mario Luna, salió a aclarar que el origen de la severa caída de presión de gas no respondió a un problema operativo interno de la firma local, sino al sistema troncal de transporte nacional que abastece a la Mesopotamia.
"Hay un problema general que viene del suministro de afuera y que no depende de la distribuidora. Estamos trabajando para averiguar qué sucedió, pero se trata del suministro que llega a Entre Ríos", indicó el directivo.
Luna puntualizó que el colapso del fluido se dio de forma imprevista: "De golpe se cayó la presión durante varios minutos", señaló, una situación que gatilló el bloqueo automático de seguridad en los reguladores domiciliarios de miles de hogares. Para mitigar el impacto y apurar la normalización del sistema central, la firma solicitó preventivamente el corte total de expendio a las estaciones de GNC e industrias de la ciudad, restricciones que recién fueron levantadas a las 7:15 de este viernes.
El laberinto de la reconexión manual y el desamparo de los usuarios
Pese a que desde la prestataria informaron que la presión en la planta reguladora se normalizó durante la noche del jueves, la realidad en las primeras horas de este viernes muestra que una importante cantidad de familias continúan sin suministro en sus hogares. A diferencia de otros servicios públicos, la restitución del fluido energético requiere una intervención directa sobre los equipos residenciales.
Desde la distribuidora explicaron el procedimiento técnico: "El problema es que hay gente que se quedó sin gas y para restablecer el servicio es necesario hacerlo manualmente. No es como en otros servicio en los que, una vez restablecido el usuario puede volver a usarlo. Hay que activar el regulador que esta en el nicho, en el frente de los domicilios". Aunque Luna había asegurado inicialmente que "una vez que se restablezca la presión en la planta, vamos a rehabilitar los suministros en las próximas horas", la lentitud del proceso manual profundizó el malestar general.
Malestar por sobrecostos: los vecinos obligados a pagar la crisis del sistema
La polémica escaló en los edificios de propiedad horizontal de la capital entrerriana. Numerosos consorcistas comenzaron a recibir notificaciones de las administraciones donde se les informaba que, para agilizar la reactivación segura del servicio, se contrataron gasistas matriculados particulares cuyos honorarios deberán ser abonados por los propios inquilinos y propietarios de cada departamento.
Esta metodología generó un fuerte rechazo en la comunidad, que considera injusto tener que financiar de su propio bolsillo los costos de un desperfecto ajeno a su responsabilidad directa. A través de reclamos enviados a los medios locales, los vecinos expusieron la desprotección tarifaria que padecen.
"Recibimos mensajes del administrador del edificio, donde nos indica horarios en los que se acercará un gasista para realizar la reconexión de cada departamento y que tendrá un costo. Algo que no es atinado, el problema se le presentó a la empresa", expresó uno de los damnificados de la ciudad.
Hasta el momento, las autoridades nacionales y las transportistas del fluido no han comunicado las causas oficiales que provocaron el bache de presión en el gasoducto, dejando a los ciudadanos del interior en una posición de total asimetría e incertidumbre frente al pago de gastos extras por un derecho básico esencial.