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El ajuste y el desfinanciamiento provocó la pérdida del 15% del personal calificado en el INTA Entre Ríos

El ajuste nacional vacía el INTA en Entre Ríos. Con la salida del 15% del personal permanente, el organismo pierde científicos y técnicos clave para la producción regional.

Por Redacción

Viernes, 19 de junio de 2026 a las 00:48

Las políticas de achique y desfinanciamiento ejecutadas por la administración central comenzaron a desmantelar los cuadros científicos y técnicos que sostienen el desarrollo productivo de las economías regionales. Ante la medida de Nación de ofrecer retiros voluntarios en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el director regional del organismo, Jorge Gvozdenovich, advirtió que en Entre Ríos ya renunciaron 22 profesionales y 21 trabajadores especializados en apoyos técnicos.

La implementación de este programa de desvinculación, lejos de significar una optimización de recursos, se ha traducido en un vaciamiento de la estructura operativa en el territorio. Gvozdenovich alertó que en la provincia, hasta el momento, el 15% del personal permanente se fue del organismo, lo que compromete gravemente la capacidad de asistencia estatal hacia los productores locales y debilita la soberanía tecnológica aplicada al agro entrerriano.

El impacto directo en las economías regionales de la provincia

La pérdida de este capital humano especializado daña de manera directa a sectores estratégicos de la matriz productiva provincial que dependen del acompañamiento técnico público para sostener su competitividad y sanidad. Esta situación afecta principalmente a la citricultura en extensión, una de las economías más dinámicas del corredor del río Uruguay.

“Teníamos dos agentes que daban respuestas a los planteos de los productores que ahora ya no están”, detalló el director regional.

Asimismo, la sangría de técnicos golpea a áreas sensibles como el sector de lechería, el desarrollo y testeo de maquinaria agrícola, y las maestrías destinadas a empresas privadas. Ante este panorama de desamparo presupuestario, Gvozdenovich indicó que la institución se verá obligada a reorganizarse y “sincerarse” en reconocer que algunas funciones y líneas de investigación ya no podrán ser ofrecidas a la comunidad.

“Es una lástima porque el INTA pierde acciones con las que ha marcado un liderazgo”, expresó al programa televisivo Campo en Acción.

Vacantes congeladas y el territorio en riesgo

La posibilidad de recuperar el terreno perdido en el corto o mediano plazo resulta inviable bajo las actuales directrices de la gestión central. Ante la consulta de si a futuro se podrá incorporar personal para suplir las vacantes dejadas por los retiros voluntarios, el titular regional manifestó que es “casi imposible” porque el objetivo de Nación es ajustar.

A pesar del complejo escenario de desinversión, la conducción local busca mitigar el repliegue del organismo en los departamentos entrerrianos. Sostuvo que su gestión se encargará de “no perder más territorio”, aunque tendrá que resolver la reestructuración de las tareas en un plazo no mayor a 15 días para evitar la parálisis de las agencias de extensión.

Pese a tener una crítica situación, el director regional envió un mensaje enfocado en la resiliencia de los equipos de investigación que aún permanecen en sus puestos de trabajo:

"Hay que dar vuelta la página y enfocarse en lo que realmente el INTA tiene que hacer en el territorio. Ya soportamos el achique, ahora queremos que nos dejen trabajar en los proyectos”.