Desde la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) de Entre Ríos emitieron una alarmante advertencia sobre el impacto del modelo económico: de acuerdo con sus estimaciones, la provincia ya sufrió el cierre de pymes por encima de las 900 firmas y la destrucción de más de 9.000 puestos de trabajo genuinos desde fines de 2023.
El titular de APYME en la provincia, Rafael Vicentín, detalló que las micro, pequeñas y medianas empresas atraviesan una situación crítica, siendo las unidades productivas de menor escala las que presentan las mayores dificultades para sostener sus persianas abiertas y garantizar la continuidad laboral de sus planteles.
La velocidad del derrumbe en el empleo y la actividad industrial
Las estadísticas oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo reflejaban que entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se había registrado la pérdida de 868 empresas en el territorio entrerriano. Al respecto, Vicentín puntualizó: "Las empresas que más caen son las más pequeñas. En ese mismo período se perdieron 8.600 puestos de trabajo".
Sin embargo, la inercia recesiva de los últimos meses aceleró el deterioro del sector. "A mediados de 2026 estimamos que ya son más de 900 empresas cerradas y más de 9.000 puestos de trabajo perdidos", afirmó el dirigente, alertando sobre la velocidad inédita de este proceso de desindustrialización.
Si bien el cierre de comercios y talleres ha ocurrido en otros periodos históricos, el titular de APYME remarcó que el escenario actual presenta un comportamiento diferencial sumamente alarmante: "No con la intensidad y con la velocidad de caída que vemos ahora. Ese es un dato distintivo y muy preocupante".
Licuación del consumo interno y salarios por debajo de la línea de pobreza
Para la entidad empresaria, el principal motor de la crisis radica en el desplome sistemático del mercado interno, provocado por la pérdida del poder adquisitivo de los sectores populares que dinamizan la economía entrerriana. Los indicadores de consumo no muestran señales de piso debido al desfasaje entre los ingresos fijos y el costo de vida.
Vicentín fundamentó este diagnóstico citando los relevamientos del INDEC y de la ANSES, los cuales evidencian que el 80% de la población que percibe ingresos fijos —entre asalariados, jubilados y pensionados— no alcanza a cubrir la canasta básica total. "Se imaginarán las consecuencias que eso tiene sobre el consumo", manifestó.
Ante la consulta sobre la posibilidad de revertir esta tendencia a corto plazo, el dirigente expresó su preocupación por la sintonía política entre la Casa Rosada y la administración provincial para sostener las medidas de ajuste: “A juzgar por los discursos, hay una voluntad política tanto del Gobierno Nacional como del Provincial, que se alinea con esas políticas, de sostener esto como el rumbo correcto. Hay sectores que son beneficiados con esta política, pero no tienen que ver ni con las pequeñas empresas ni con la mayoría de la población”.
En ese sentido, sentenció de manera pragmática: "Si las políticas continúan siendo las mismas, no vemos por qué deberían generar un resultado diferente".
Desregulación aduanera, competencia desleal y precarización laboral
Uno de los puntos más cuestionados por el sector industrial es la política de libre comercio y la flexibilización para el ingreso de manufacturas extranjeras, una medida que golpea directamente a las cadenas de valor locales.
"Para el sector industrial es una condición gravísima porque no hablamos de importar insumos o maquinaria para producir, sino de bienes terminados".
La competencia directa con artículos importados desde potencias industriales como China se torna inviable para las fábricas entrerrianas debido a las asimetrías de costos y subsidios estatales de origen. "Compiten con sistemas productivos que les permiten llegar a precios con los que la industria local no puede competir. La consecuencia termina siendo el cierre de empresas productivas y la pérdida de puestos de trabajo", advirtió.
Como contrapartida del desempleo, las personas despedidas se ven empujadas hacia la informalidad o el cuentapropismo de subsistencia para garantizar su sustento diario. "Muchos terminan trabajando en aplicaciones de viajes o plataformas de delivery. Nosotros no creemos que ese sea un modelo que permita mejorar las condiciones de vida de la mayoría", indicó.
Finalmente, el referente de las pymes entrerrianas reclamó la necesidad de implementar políticas activas de defensa del mercado local, contrastando la desprotección argentina con el comportamiento de las principales potencias globales. "Los países desarrollados tienen niveles importantes de protección para evitar este tipo de situaciones. Acá ocurre lo contrario: en lugar de regular, se desregula", concluyó.