La industria avícola de la provincia y el sustento de miles de familias entrerrianas se encuentran en un escenario de extrema vulnerabilidad. Granja Tres Arroyos atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia. La compañía negocia una reestructuración financiera por una deuda estimada en u$s350 millones, mientras enfrenta una creciente cantidad de pedidos de quiebra impulsados por acreedores que reclaman el pago de obligaciones vencidas.
Esta profunda crisis financiera y operativa derrama de manera directa sobre el tejido social de la región, generando una profunda incertidumbre entre casi 7.000 trabajadores, en un contexto marcado por conflictos salariales, reducción de la actividad productiva y el cierre por tiempo indeterminado de una de sus plantas más importantes para la economía local.
Negociaciones a contrarreloj y propuestas de fuerte quita
La empresa busca alcanzar antes del 30 de junio un entendimiento con sus acreedores para evitar una profundización de la crisis. Para ello trabaja junto a la consultora Valo Columbus en una propuesta que contempla distintas alternativas de pago. Según trascendió, el plan incluye opciones con importantes quitas sobre el capital adeudado, que podrían llegar hasta el 75%, además de esquemas de cancelación con plazos de hasta siete años.
Mientras avanzan las negociaciones, la compañía continúa enfrentando serias dificultades operativas. A los reclamos por demoras en el pago de salarios se suman la menor actividad de faena y la paralización de la planta La China, ubicada en Concepción del Uruguay, una decisión empresaria que mantiene en vilo a los obreros. La combinación de problemas financieros y productivos elevó la preocupación dentro del sector, dado el peso que tiene Granja Tres Arroyos en la industria avícola nacional.
Pedidos de quiebra y un tendal de cheques rechazados
En paralelo a la negociación de la deuda, distintos acreedores comenzaron a recurrir a la Justicia para reclamar el cobro de montos impagos, exponiendo el resquebrajamiento de la cadena de pagos que afecta tanto a grandes prestadores de servicios como a pequeños proveedores de insumos:
Proveedor de insumos industriales: Promovió un pedido de quiebra por un reclamo de más de $133 millones correspondientes a facturas que habían sido canceladas mediante echeqs posteriormente rechazados por falta de fondos.
Prevención ART: La aseguradora inició acciones por una deuda superior a los $4.200 millones vinculada a cuotas de cobertura impagas acumuladas entre octubre de 2024 y marzo de 2026, más los intereses correspondientes.
Proveedores de servicios y seguridad: Se sumaron reclamos de la firma TKW (comercialización de indumentaria y elementos de seguridad industrial) por casi u$s23.000, y de Americold Logistics Argentina (servicios de almacenamiento refrigerado).
La dimensión de la crisis sistémica también se refleja de manera contundente en los registros financieros oficiales. Datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) muestran que Granja Tres Arroyos acumula más de 3.200 cheques rechazados por un monto superior a los $54.300 millones. A esa cifra alarmante se agregan otros 680 cheques rechazados de Wade S.A., por más de $7.700 millones, y más de 400 documentos rechazados emitidos por Avex S.A., que superan los $4.100 millones.
Con la fecha límite para cerrar la reestructuración cada vez más cerca, la compañía enfrenta semanas decisivas para definir su futuro financiero y evitar que la presión judicial termine agravando una crisis que ya impacta sobre el empleo, desestabilizando los ingresos de miles de trabajadores y proveedores en todo el país.