En una nueva audiencia de paritaria salarial llevada a cabo en la tarde de este miércoles, la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER) volvió a rechazar la propuesta del Poder Ejecutivo provincial, al considerar que el ofrecimiento presenta modificaciones insignificantes respecto de la oferta anterior. Ante la falta de respuestas contundentes para recomponer el poder adquisitivo de los trabajadores de la educación, el sindicato mayoritario declaró formalmente la situación de conflicto docente y exigió una nueva convocatoria urgente en un plazo no mayor a cinco días hábiles.
La mesa de negociaciones se desarrolló en la sede de la Secretaría de Trabajo de la provincia, organismo encargado de coordinar el debate en el marco de la Ley Nº 9.624 de paritarias docentes. El encuentro significó la reanudación del cuarto intermedio dispuesto el pasado lunes y contó con la participación unificada de los representantes de AGMER, la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), la Unión Docentes Argentinos (UDA) y el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), quienes coincidieron en diagnosticar la insuficiencia de la política salarial oficial frente a la inflación en Entre Ríos.
Sumas en negro e insuficiencia: los detalles del rechazo gremial
La propuesta presentada por las autoridades del Consejo General de Educación (CGE) consistió en un incremento del 3% sobre los haberes de julio (a cobrar en agosto) y un 4% sobre los haberes de septiembre (a cobrar en octubre), con carácter remunerativo y bonificable. Asimismo, incluyó una suba sobre los códigos correspondientes al Fondo Provincial de Incentivo Docente (FOPID) y Conectividad, un punto severamente cuestionado por las conducciones sindicales debido a que profundiza el porcentaje de montos no remunerativos en el salario. Con este esquema, el salario mínimo para el cargo testigo se fijó en 850.000 pesos.
Desde la conducción de AGMER argumentaron el rechazo definitivo a la oferta paritaria debido a la distancia existente entre los porcentajes propuestos y el costo de vida real en la provincia: "Rechazamos esta propuesta, con ínfimos cambios respecto a la anterior, que ya habíamos rechazado y considerándola insuficiente para someterla a discusión. Como ya hemos expresado el rechazo estuvo fundamentado en que lo ofrecido dista de representar el proceso inflacionario y afrontar el aumento del costo de vida, lo que viene deteriorando cada mes los salarios docentes, empujando a situaciones dramáticas como el ahondamiento de condiciones de pobreza, el pluriempleo y la sobrecarga laboral en las y los trabajadores de la educación".
Ante este escenario de precarización, la representación gremial planteó exigencias concretas para reabrir la discusión salarial antes de que se agoten los plazos de la conciliación administrativa: "Solicitamos por ello que esta propuesta contenga mejoras que incluyan porcentajes en el mes de agosto y blanquear como remunerativos y bonificables lo referido a FOPID y Conectividad. Nuestra representación declaró la situación de conflicto y que se fije una última audiencia en el marco de la conciliación administrativa".
La comitiva de los trabajadores estuvo integrada por el secretario general de AGMER, Abel Antivero; la secretaria adjunta, Lía Fimpel; la secretaria de prensa, Adriana Vílchez; y el miembro paritario de salario, Juan Carlos Crettaz.