Los trabajadores de Granja Tres Arroyos llevaron adelante este martes una movilización en Concepción del Uruguay en el marco del conflicto laboral que atraviesa la empresa, la cual se encuentra sin faenar y cerrada desde mayo. La concentración comenzó a las 10 de la mañana en la rotonda del Monumento al General Justo José de Urquiza, donde empleados y representantes sindicales volvieron a exigir respuestas ante la delicada situación que afecta a cientos de familias.
La movilización se desarrolló con el objetivo de mantener visible el reclamo y reforzar el pedido de soluciones que permitan garantizar la continuidad laboral de los operarios de la planta avícola instalada en La Histórica. Como reflejo de la agudización de la crisis y del malestar generalizado por la falta de respuestas patronales y oficiales, durante la protesta se quemaron neumáticos y se cortó la mano de salida del Acceso Bruno a la altura de la rotonda.
Conflicto en ascenso y rechazo a las ofertas de la empresa
La protesta había sido definida durante una asamblea realizada el lunes frente a los portones de la planta, donde los operarios resolvieron profundizar las medidas de visibilización para reclamar el pago de salarios adeudados y la pronta reactivación de la actividad productiva. Los trabajadores sostienen que la falta de certezas sobre el futuro de la firma genera una creciente preocupación entre más de 900 obreros y sus familias. Además, desde la Asamblea de Trabajadores impulsan una mayor coordinación entre los sindicatos con representación dentro de la empresa y solicitaron reunirse en Asamblea General conjunta para analizar la evolución del conflicto y definir nuevas acciones en defensa de los puestos de trabajo y el cumplimiento de las obligaciones salariales.
Los operarios, representados por el Sindicato de la Industria de la Alimentación, aguardan una propuesta económica definitiva que debía concretarse el viernes 12, luego de una asamblea realizada el miércoles pasado, en la que se rechazó de forma unánime el intento de la patronal de cambiar el esfuerzo de los operarios por alimentos.
En la asamblea realizada el miércoles 10 en el predio del camping en Concepción del Uruguay, el exsecretario general Miguel Ángel Klenner informó sobre la propuesta inicial de la firma: un bono de $25.000 canjeable por mercadería en el almacén de la propia granja.
"Esta oferta fue cuestionada por la Federación, cuyo abogado sugirió que el pollo sea donado a los trabajadores, pero que la deuda salarial se cancele con dinero en efectivo para que el personal pueda 'ir tapando agujeros' económicos", había asegurado el secretario general del Sindicato de la Industria de la Alimentación, Miguel Ángel Klenner.
Mediación oficial y la exigencia de fondos en efectivo
Tras una audiencia en la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos con autoridades provinciales y dueños de la firma, el gremio buscaba asegurar el pago del 70% de los salarios de abril y clarificar el futuro laboral de los 950 empleados de la planta.
Para el secretario general, la resolución del conflicto depende ahora de la disposición de la empresa para realizar aportes monetarios por la deuda salarial, oferta que concretaría este viernes, con la mediación del Gobierno provincial. Fue desde la Provincia que se expusieron distintas medidas que se analizan para aliviar la situación de la empresa y de los más de 900 trabajadores que hoy sufren el impacto directo de la parálisis productiva.