Una grave denuncia pública, respaldada por registros audiovisuales desde la localidad de El Maitén, ha puesto en el centro del debate la propiedad de la tierra y el derecho a la libre circulación en la zona cordillerana. Pobladores de la región denuncian que un inversor de origen estadounidense, quien recientemente adquirió campos en el área, instaló una portada de ingreso que obstruye de manera directa la traza de la Ruta Provincial 12.
Restricción de paso y familias aisladas en la meseta
El conflicto se localiza aproximadamente a 60 kilómetros de Esquel, en un sector estratégico que conecta la cordillera con la meseta chubutense. Según el material difundido por los vecinos, la estructura colocada sobre la ruta funciona como un control privado en una vía de uso público, lo que constituye una irregularidad manifiesta sobre una ruta de jurisdicción provincial.
La mayor preocupación radica en el impacto social de esta medida. Los denunciantes aseguran que al menos dos familias rurales han quedado prácticamente aisladas, viendo limitado su derecho a transitar libremente para abastecerse o trasladarse. La comunidad local ha manifestado su malestar ante lo que consideran una apropiación indebida de un espacio que pertenece a todos los ciudadanos y que es vital para la logística de la región.
Antecedentes de cierres en Península Valdés y falta de control
Este episodio no es aislado en la provincia de Chubut. Los pobladores compararon la situación actual con los históricos reclamos en Península Valdés, donde en reiteradas ocasiones se denunció la instalación de tranqueras y candados que impedían el acceso de residentes y turistas a costas y caminos públicos. El temor de la comunidad es que estas prácticas de «privatización de rutas» se vuelvan una norma ante la ausencia de controles estatales del gobierno de la provincia comandanda por el gobernador del PRO Ignacio Torres.
Hasta el momento, ni la Dirección Provincial de Vialidad ni los organismos de seguridad de Chubut han emitido un comunicado oficial sobre actuaciones administrativas para remover la estructura. La expectativa crece en la zona de El Maitén y Esquel, donde se exige una inspección inmediata para verificar la legalidad de la portada y garantizar que se libere la traza de la Ruta 12 sin condicionamientos privados.