Con más del 99% de las mesas escrutadas, el candidato de Defensores de la Patria sacó ventaja sobre Iván Cepeda en una de las elecciones más reñidas de los últimos años.
En un escenario de extrema paridad e incertidumbre que se extendió hasta las últimas horas del conteo oficial, el postulante de ultraderecha, Abelardo de la Espriella, logró consolidar una ajustada diferencia a su favor.
Durante la jornada democrática, tanto el actual presidente Gustavo Petro como los dos aspirantes presidenciales acudieron a votar y llamaron a la ciudadanía a participar de los comicios en un territorio profundamente polarizado por los modelos económicos en juego.
Ante el ajustado resultado, la definición final se dará con el escrutinio definitivo que comenzará este lunes.
Dos modelos contrapuestos para la gestión estatal y los derechos humanos
La definición electoral expuso la existencia de dos proyectos de país completamente antagónicos respecto al rol del Estado, el resguardo de los derechos humanos y el rumbo de la economía regional. Las urnas enfrentaron a dos propuestas claramente delimitadas:
La fórmula progesista integrada por Iván Cepeda y Aída Quilcué, quienes se presentaron como los representantes de la continuidad del proyecto político impulsado por Petro.
La opción de Abelardo de la Espriella junto a José Manuel Restrepo, referentes de un espacio que prometió un drástico cambio de rumbo en materia económica, de seguridad y de gestión estatal y un giro al liberalismo y el ajuste.
Un balotaje marcado por la polarización y el voto en el exterior
La convocatoria a esta segunda vuelta electoral fue necesaria luego de que ninguno de los dos frentes políticos alcanzara la mayoría necesaria durante la primera ronda. En aquella instancia de votación previa, De la Espriella había obtenido el 43,7% de los sufragios, mientras que Cepeda reunió el 40,9%, lo que anticipaba un balotaje de resultado abierto y con final incierto para toda la región.