Fuertes detonaciones sacudieron esta madrugada diversos sectores de Teherán y, casi en simultáneo, el Ministerio de Defensa israelí confirmó haber ejecutado un “ataque preventivo” contra objetivos en Irán ante la presunta inminencia de un lanzamiento masivo de misiles y drones sobre su territorio.
Según los primeros reportes de medios estatales iraníes, alrededor de las 3.30 (hora local) se oyeron estallidos en el centro de la capital, mientras imágenes difundidas en redes mostraban columnas de humo sobre varios barrios. Las autoridades de la República Islámica no ofrecieron aún detalles sobre las causas ni mencionaron víctimas.
El ministro de Defensa, Israel Katz, confirmó la ofensiva y advirtió que “se esperaban ataques con misiles y drones contra Israel y su población civil”, mientras que el primer ministro Benjamín Netanyahu prometió continuar la operación “los días que sea necesario”. El crudo Brent subió 5 % tras el anuncio.
En la capital iraní se reportaron columnas de humo sobre el barrio occidental de Chitgar, aunque no hay centros nucleares en esa zona. Hasta el momento no se informó de víctimas ni daños confirmados en los complejos de Natanz, Fordow o Arak. La televisión estatal iraní reconoció detonaciones pero no precisó blancos.
Desde Washington, el secretario de Estado Marco Rubio aclaró que Estados Unidos “no participa” en la ofensiva y que su prioridad es proteger a sus fuerzas desplegadas en la región. Paralelamente, el Brent trepó a más de 5 % y los mercados operaron con alta volatilidad ante el riesgo de escalada regional.
El ataque llega tras la censura impuesta ayer por la Junta de Gobernadores del OIEA a Teherán por falta de cooperación y su anuncio de instalar un tercer sitio de enriquecimiento de uranio con centrifugadoras avanzadas. Irán, que niega querer fabricar una bomba atómica, aún no reaccionó militarmente pero su Guardia Revolucionaria había advertido que está “lista para una guerra total”.