El Presupuesto 2026 deroga el fondo especial para la Educación Técnico Profesional, cortando los recursos para insumos y talleres. Desde el gremio AMET denuncian que es un plan de «destrucción» y que los costos de los insumos «pasarán a las familias».
Según la información publicada por El Destape la motosierra de Javier Milei apunta ahora al corazón del sistema educativo productivo. El proyecto de Presupuesto 2026, presentado por el Gobierno, incluye la derogación del artículo 52 de la Ley 26.058, el cual crea el fondo especial que financia a las 1500 escuelas técnicas de todo el país.
El impacto en Entre Ríos es directo y devastador: la medida pone en jaque el funcionamiento de 115 escuelas técnicas, agrotécnicas y de oficios de la provincia, afectando a más de 20.000 estudiantes que dependen de esos fondos para sus prácticas en talleres y laboratorios.
Un plan de desguace: del INTI a las aulas
La eliminación de este fondo, que garantiza al menos el 0,2% de los ingresos corrientes para la modalidad, no es un hecho aislado. Se enmarca en un ataque sistemático al conocimiento aplicado y al desarrollo industrial, que se complementa con el «desguace de los institutos Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y Nacional de Tecnología Industrial (INTI)» y el «vaciamiento del sistema de ciencia y técnica, con el CONICET a la cabeza».
El Presupuesto 2026 también elimina el piso del 6% del PBI para la inversión educativa, y proyecta una baja drástica de la inversión al 0,75% del PBI, el nivel más bajo en 20 años, pese a las promesas del Presidente en cadena nacional.
AMET: «Los costos de los insumos pasarán a las familias»
El sindicato que agrupa a los docentes técnicos, AMET, ya se declaró en estado de alerta y trabaja para frenar la medida en el Congreso. «Estamos en un plan de lucha que es nacional», indicó a El Destape Andrés Bessel, secretario general de AMET Entre Ríos. El gremio está pidiéndoles a los legisladores nacionales de la provincia, incluso a los recién electos, el «rechazo absoluto» a un apartado que «significa la destrucción de la educación técnica de nuestro país».
Bessel advirtió sobre las consecuencias directas que esta medida tendrá en los hogares entrerrianos, llevando a un cierre paulatino de las instituciones. «Los costos de los insumos pasarían a las familias, para poder desempeñarse en el entorno formativo. Algunos podrán, pero otros no. Eso derivará en que muchos terminen sacando a sus hijos, lo cual redundará en una caída de cursos y una consecuente baja en la fuente laboral».
El dirigente fue contundente sobre el futuro del sistema si avanza el ajuste: «No habrá reposición, se profundizarán las falencias y la calidad educativa se va a derrumbar».