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Bullrich se sincera y arde la interna en la Casa Rosada: "Todos sabemos que Adorni está sucio"

La crisis política en la cúspide del Gobierno nacional sumó un capítulo de altísimo voltaje en el Senado. La senadora Patricia Bullrich desoyó las directivas de la Casa Rosada y escaló a niveles inéditos su confrontación contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ventilando detalles comprometedores sobre el manejo de fondos públicos y alentando abiertamente a la oposición a avanzar contra el funcionario. Todo esto ocurre a pesar de los duros reproches a los gritos que el propio presidente Javier Milei le dedicó a la legisladora en la última reunión de gabinete.

Por Redacción

Viernes, 15 de mayo de 2026 a las 15:16

La crisis política en la cúspide del Gobierno nacional sumó un capítulo de altísimo voltaje en el Senado. La senadora Patricia Bullrich desoyó las directivas de la Casa Rosada y escaló a niveles inéditos su confrontación contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ventilando detalles comprometedores sobre el manejo de fondos públicos y alentando abiertamente a la oposición a avanzar contra el funcionario. Todo esto ocurre a pesar de los duros reproches a los gritos que el propio presidente Javier Milei le dedicó a la legisladora en la última reunión de gabinete.

Según informó La Política Online, en la sesión del jueves, mientras se debatía el pliego del juez Carlos "Coco" Mahiques, Bullrich se mostró sumamente activa detrás del recinto. En diálogos cruzados con senadores de bloques aliados y opositores, como la radical Carolina Losada, Eduardo Vischi y el peronista Marcelo Lewandowski, la exministra de Seguridad no se guardó nada respecto a la situación del ministro coordinador.

Intimidades y acusaciones en los pasillos del Congreso

De acuerdo con lo revelado por dos senadores que presenciaron las conversaciones, Bullrich fue tajante al evaluar la situación del jefe de Gabinete. "Todos sabemos que Adorni está sucio", disparó la jefa del bloque, para luego admitir ante sus interlocutores: "no entiendo por qué Milei lo defiende".

La gravedad de las afirmaciones de la senadora radica en que expone que el descontrolado nivel de gastos injustificados de la jefatura de Gabinete era perfectamente conocido por el entorno presidencial mucho antes de que tomara estado público. Según comentó, el año pasado la Casa Rosada contempló "mandarlo a Adorni como diputado porque había que bajarle el copete, se sabía lo que estaba haciendo", una postulación que el propio funcionario se había comprometido a asumir pero que finalmente no se concretó.

Lejos de intentar contener los daños institucionales, Bullrich instigó a los legisladores de la oposición a profundizar las denuncias contra la pieza clave del Ejecutivo nacional.

"Todos sabemos que Adorni está sucio, no entiendo por qué Milei lo defiende. Si ustedes lo quieren matar, mátenlo, no es mi problema"

La caída de la imagen presidencial y el desplome en las encuestas

Los cuestionamientos de Bullrich no se limitaron al ámbito parlamentario. Durante el transcurso de la semana, en el marco de la jornada empresarial de Jonagro, la legisladora dialogó con gobernadores e integrantes del círculo rojo del establishment sobre los alcances del escándalo. En esas conversaciones, la senadora pronosticó un escenario terminal para el proyecto de la Casa Rosada si se insiste en blindar al funcionario investigado, llegando a sentenciar que "Milei va a perder por Adorni".

Esta lectura coincide con el impacto que el caso de corrupción ha provocado en las principales mediciones de opinión pública: Las encuestas reflejan un retroceso histórico en la consideración de la figura presidencial desde el estallido de las denuncias de corrupción. La consultora Atlas —que había anticipado el triunfo libertario en 2023 y en los comicios legislativos pasados— ubica la imagen negativa del jefe de Estado por encima del 60%. Los relevamientos de Zuban-Córdoba y Management & Fit sitúan a Milei entre el quinto y el séptimo lugar en las preferencias electorales, quedando relegado detrás de la propia Bullrich y del gobernador bonaerense Axel Kicillof.

El establishment busca alternativas para 2027

La erosión institucional es tan evidente que cruzó las fronteras del país. El gobierno de Donald Trump convocó de urgencia a Washington al asesor Santiago Caputo para analizar la viabilidad del proyecto oficialista de cara a la reelección de Milei en 2027. Ante este panorama de debilidad central, importantes sectores del poder económico permanente empezaron a mover sus fichas.

La fracción del establishment en conflicto con la Casa Rosada, con Paolo Rocca a la cabeza, comenzó a impulsar activamente la opción presidencial de la senadora de cara a los próximos comicios. En paralelo, otros sectores concentrados de la economía evalúan la alternativa del banquero Jorge Brito.

Frente a la debilidad de la gestión de Milei, Bullrich edifica un armado político complejo que busca posicionarla simultáneamente como el plan principal de los mercados y la rueda de auxilio de los propios votantes libertarios. La estrategia contempla utilizar su consolidación en los sondeos para negociar el respaldo de Mauricio Macri a nivel nacional, ofreciendo a cambio destrabar la disputa por el control de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Como muestra de que su diferenciación del Gobierno ya no se limita a la ética pública, la senadora se metió de lleno en la discusión económica al mantener un encuentro con Domingo Cavallo, uno de los críticos más notorios del esquema financiero que ejecutan Milei y el ministro Luis Caputo. Mientras tanto, la confirmación de los desbordes emocionales en la mesa de gabinete —donde Bullrich ironizó sobre el presidente señalando que "tiene una emocionalidad importante"— evidencia que la cohesión interna del oficialismo se encuentra completamente rota.