En las últimas horas se confirmó que el exjefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, gastó un total de 139 millones de pesos con tarjetas de crédito durante su gestión en el Gobierno nacional. El dato se desprende de la causa penal por presunto enriquecimiento ilícito que tramita en los tribunales de Comodoro Py, la cual analiza detalladamente la evolución patrimonial del exvocero y coordinador de ministros en un contexto nacional marcado por severas políticas de ajuste sobre los ingresos de la población y las provincias.
La investigación judicial, bajo la conducción del fiscal federal Gerardo Pollicita, pone la lupa sobre el período comprendido entre diciembre de 2023, cuando asumió la presidencia Javier Milei, y marzo de 2026, momento en que Adorni dejó su cargo en la Jefatura de Gabinete.
Gastos de lujo que superaban los ingresos declarados
De acuerdo con la información recabada en el expediente, los consumos mensuales registrados en las tarjetas de crédito del exfuncionario superaban de manera sistemática el salario que percibía por su actividad en el Estado.
Hasta fines de 2025, los ingresos de Manuel Adorni rondaban los $3,5 millones mensuales. En contraste, los gastos mensuales que abonaba a las empresas plásticas de crédito oscilaban entre los $4 millones y los $6 millones por mes, lo que generó inconsistencias inmediatas para los investigadores.
El uso de tarjetas de crédito de colaboradores directos
Un capítulo central de la pesquisa judicial se enfoca en las operaciones financieras cruzadas dentro de la propia estructura de la Casa Rosada. La fiscalía detectó transacciones por más de $5,1 millones realizadas con tarjetas de crédito pertenecientes a dos colaboradores directos de la máxima confianza del exjefe de Gabinete: Laura Schiuma, directora general de Actividades Presidenciales, y Luis Aluju, integrante de la Vocería Presidencial.
La hipótesis que manejan los investigadores sostiene que el uso de tarjetas a nombre de terceras personas habría tenido como finalidad ocultar el verdadero volumen de los gastos personales del exfuncionario, vinculados de forma principal con la adquisición de costoso equipamiento tecnológico para videojuegos.
En ese marco, el pasado 30 de junio, la funcionaria Schiuma debió prestar declaración testimonial ante el Tribunal Oral Federal Nº 7, donde confirmó la metodología: Confirmó que le prestó una de sus tarjetas a Adorni para adquirir un monitor gamer Samsung Odyssey OLED G8, valuado en $2.184.999, en agosto del año pasado. Según su testimonio, el dinero le fue reintegrado posteriormente en efectivo.
Obras millonarias en dólares y peritajes patrimoniales
La causa judicial también sumó elementos probatorios referidos a importantes transacciones con billetes físicos. Entre los testimonios clave figura el del contratista Matías Tabar, quien aportó datos precisos sobre las refacciones edilicias realizadas en la propiedad del exvocero:
Aseguró haber cobrado 245.000 dólares en efectivo por las refacciones realizadas en la vivienda que Adorni posee en el country Indio Cua, en el partido bonaerense de Exaltación de la Cruz.
Actualmente, el fiscal Pollicita aguarda el informe técnico definitivo elaborado por la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI). Dicho peritaje será determinante para establecer con precisión matemática la evolución patrimonial tanto de Adorni como de su esposa, Bettina Angeletti.
Una vez que el análisis técnico sea incorporado formalmente al expediente, el Ministerio Público Fiscal evaluará si existe una justificación patrimonial suficiente para los bienes y los gastos investigados. En caso de considerar que las explicaciones no resultan verosímiles, la fiscalía podría solicitar la declaración indagatoria de Adorni ante el juez federal Ariel Lijo, abriendo una instancia determinante en el devenir judicial de la anterior cúpula del Ejecutivo nacional.