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La producción de autopartes cayó 9,7% en el primer trimestre y advierten por la apertura de importaciones

Alerta por el desplome del 9,7% en la actividad autopartista en el primer trimestre. Desde AFAC advierten que la caída del 19% en la producción automotriz y el fuerte avance de importaciones chinas desplazan al trabajo nacional.

Por Redacción

Lunes, 25 de mayo de 2026 a las 23:37

El entramado socioproductivo nacional y las economías regionales que dependen de la cadena de valor metalmecánica sufren el impacto directo de la recesión y la desregulación comercial. Durante el primer trimestre de 2026, el nivel de actividad de la industria autopartista argentina registró una caída del 9,7% en comparación con el mismo período del año anterior, evidenciando el severo enfriamiento de la demanda y las dificultades operativas que atraviesan las fábricas del sector.

Los datos surgen de un informe especializado difundido por la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), donde se advierte que las perspectivas para lo que resta del año no son alentadoras. La entidad empresaria atribuyó este escenario complejo a una combinación de factores macroeconómicos que golpean simultáneamente a la producción local, a los niveles de exportación y al mercado de reposición interno, abriendo un panorama de profunda incertidumbre respecto a la sustentabilidad de los puestos de trabajo.

Contracción generalizada y desplome de la producción automotriz

El parate de la actividad no se concentró en un único segmento, sino que afectó de manera transversal a todos los eslabones que componen la cadena de suministros del transporte y la maquinaria. Desde la entidad fabril fueron categóricos al evaluar el desempeño del trimestre:

“Todos los rubros asociados al sector presentaron una contracción en el nivel de actividad”.

La menor circulación de bienes y la pérdida del poder adquisitivo de la población se reflejaron en indicadores conexos esenciales para el mercado interno. Según detalló el informe sectorial publicado por BAENegocios, las ventas de combustible anotaron una baja del 0,3%, mientras que las exportaciones de componentes automotrices sufrieron una merma del 7,7%.

Sin embargo, el factor que condicionó con mayor fuerza a las pymes autopartistas fue el fuerte retroceso de las terminales terminales automotrices instaladas en el país, principales compradoras de piezas locales. En ese sentido, la producción de vehículos registró una baja aún mayor, del 19%, arrastrando de forma directa a los proveedores nacionales de componentes que integran el tejido industrial.

El impacto del ingreso de piezas de origen chino

A la fuerte caída de la demanda interna se le suma la vulnerabilidad del sector ante la flexibilización de los controles comerciales, una situación que pone en riesgo el empleo industrial frente a asimetrías globales de producción. Uno de los puntos que encendió las alarmas dentro de las fábricas es el avance de productos importados en el mercado de reposición (boxes, talleres y casas de repuestos), con especial incidencia de los flujos comerciales provenientes del país asiático.

Desde la conducción de AFAC señalaron explícitamente las consecuencias del actual esquema de comercio exterior sobre el entramado local:

“En el mercado de reposición también se estiman caídas productivas, con fuerte aumento de la participación de piezas de origen chino que está desplazando a la producción local”.

Asimismo, los industriales cuestionaron en el documento las condiciones de competencia en las que se desenvuelve este proceso de apertura, sosteniendo que el ingreso de estos productos extranjeros se realiza “con precios que no se corresponden a las libres fuerzas de la oferta y la demanda global”.

De acuerdo con el detalle estadístico provisto por la organización patronal, la desprotección del mercado local frente a la competencia externa no es un fenómeno reciente, sino que viene consolidándose de manera acelerada. La entidad precisó que se registró un crecimiento del 84% en las importaciones durante el período 2025 respecto del año anterior, un dato que consolida la preocupación de los fabricantes nacionales por el desplazamiento estructural de la oferta local y la pérdida de competitividad.

Proyecciones recesivas y pérdida de participación local

En las provincias con inserción en la cadena automotriz, la persistencia de estos números genera una fuerte preocupación en el empleo. Las proyecciones sectoriales para los próximos meses no muestran señales de una recuperación inmediata o un cambio de tendencia en el corto plazo.

La confluencia de la caída en la demanda global, la menor fabricación de automóviles terminados en las terminales y la progresiva pérdida de participación de la industria local en los nuevos desarrollos y plataformas de vehículos medianos y pesados configuran un escenario de vulnerabilidad. Frente a este panorama, las pequeñas y medianas empresas industriales advierten sobre las dificultades para sostener las estructuras productivas en un contexto donde el achicamiento del mercado interno y la libre importación erosionan la capacidad de producción soberana.