El Gobierno nacional oficializó este viernes el incremento para jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares. La medida, dictada en sintonía con las políticas fiscales de la administración central, incluye la continuidad del pago del bono extraordinario previsional de hasta $70.000 para quienes perciben los haberes más bajos. Sin embargo, este refuerzo se mantiene en el mismo nivel de 2023, cuando fue incorporado al haber por el ex ministro de Economía Sergio Massa, lo que representa una drástica pérdida de su poder de compra real.
Las medidas de la ANSES fueron publicadas formalmente en el Boletín Oficial a través de resoluciones del organismo previsional y mediante el Decreto 399/2026, el cual lleva la firma del presidente Javier Milei. La actualización dispuesta es del 2,58%, un porcentaje que se calcula de manera estricta en base a la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el INDEC, reflejando el desfasaje de los haberes frente al costo de vida actual en las provincias.
Las nuevas escalas de ANSES y el congelamiento del refuerzo
Con la aplicación de este último porcentaje de aumento por movilidad, el haber mínimo jubilatorio pasará a ser de $403.317,99 desde el mes de junio, mientras que el haber máximo ascenderá a un techo de $2.713.948,17. A su vez, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) quedará establecida en $322.654,39 y la Prestación Básica Universal (PBU) alcanzará los $184.499,57, según lo pautado taxativamente por la Resolución 139/2026 de la ANSES.
Más allá de la suba por movilidad obligatoria, el Poder Ejecutivo dispuso la vigencia del bono de 70 mil pesos destinado a los jubilados y pensionados que perciben la mínima. De esta manera, quienes se encuentren en el escalón básico de la estructura previsional recibirán en junio un ingreso total de $473.317,99. Este adicional alcanzará además a los titulares de pensiones no contributivas, beneficiarios de la PUAM y otras prestaciones administradas por la ANSES. En el caso de aquellos beneficiarios que perciban haberes por encima de la mínima, el esquema oficial prevé que el refuerzo se liquide de forma proporcional hasta completar el tope equivalente al haber mínimo más el refuerzo extraordinario.
En los considerandos del decreto, el Gobierno nacional volvió a cuestionar la fórmula jubilatoria sancionada durante la gestión anterior y aseguró que la Ley 27.609 provocó “graves y serios inconvenientes” porque “no resguardaba el riesgo inflacionario” sobre los haberes previsionales. Según el texto oficial, esa fórmula generó “efectos perjudiciales para todos los jubilados y pensionados, pero principalmente respecto de aquellos de menores ingresos”, motivo por el cual el Ejecutivo justificó la continuidad de los bonos compensatorios. El decreto también reivindicó el cambio implementado mediante el Decreto 274/24, que reemplazó el esquema previo por actualizaciones mensuales atadas a la inflación.
Por otra parte, a través de la Resolución 146/2026 se actualizaron en un 2,58% los montos y los topes de ingresos correspondientes a las asignaciones familiares. Esta medida alcanza de forma directa a los trabajadores registrados, monotributistas, titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), beneficiarios de la PUAM y del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), entre otros grupos integrados a la seguridad social.
La reglamentación estableció que si uno de los integrantes del grupo familiar percibe ingresos superiores a $2.970.968, el hogar quedará excluido del cobro de asignaciones familiares, aun cuando el ingreso total del núcleo familiar no supere el límite general previsto por la legislación vigente. Las resoluciones facultan finalmente a las distintas áreas técnicas de la ANSES para dictar las normas complementarias y avanzar con la implementación de los nuevos valores y del bono extraordinario.