La interna en La Libertad Avanza sumó un nuevo capítulo de máxima tensión en el Senado de la Nación. La jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, puso su cargo a disposición del presidente Javier Milei tras manifestar públicamente su total desacuerdo con la decisión del Gobierno nacional de retirar el pliego de María Verónica Michelli, quien estaba postulada para ocupar un juzgado federal en La Plata.
La polémica se desató luego de que el Poder Ejecutivo impugnara la candidatura de Michelli debido a su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon. Ante esta situación, Bullrich utilizó sus redes sociales para anunciar que respaldará la continuidad de la postulante, desafiando de forma directa la línea impuesta por la Casa Rosada.
Objeción de conciencia y renuncia a disposición
En un mensaje que expuso las fracturas dentro de la bancada gobernante, la senadora nacional sentenció:
"Hablé con el Presidente y le comuniqué que voy a ejercer mi derecho a la objeción de conciencia respecto del retiro del pliego de la Dra. Michelli a jueza federal".
En el mismo descargo, Patricia Bullrich intentó equilibrar su postura al señalar que "conozco y respeto plenamente la facultad constitucional del Presidente de la Nación para proponer y retirar pliegos. Del mismo modo, considero que expresar mis principios también forma parte de la responsabilidad que tengo como dirigente y como integrante de este espacio". De acuerdo con fuentes de su entorno, la ex presidenta del PRO ofreció formalmente su renuncia a la conducción del bloque parlamentario, aunque la misma habría sido rechazada por el propio Javier Milei.
El impacto en el Senado y las designaciones demoradas
A pesar de la gravedad institucional que reviste el ofrecimiento de su renuncia, la legisladora buscó bajarle el tono a la disputa y ratificó su pertenencia al espacio oficialista mediante una encendida defensa del programa de gobierno.
"Soy parte de este proyecto y apoyo con convicción la transformación histórica que está impulsando el Presidente Javier Milei para terminar con décadas de decadencia económica, corporativismo y desorden", afirmó. "Por eso hablé con él. Para que esta decisión sea tomada en su justa dimensión. En una gestión que avanza por una verdadera autopista de aciertos, una diferencia en un tema puntual no debilita el rumbo: lo fortalece", concluyó Bullrich.
Sin embargo, los efectos de esta crisis política en el Congreso no tardaron en hacerse notar. La Comisión de Acuerdos ya dejó en condiciones de ser tratados 73 pliegos judiciales, pero la controversia en torno al caso Michelli amenaza con paralizar la actividad. Según advirtieron fuentes parlamentarias, la tensión interna podría generar fuertes demoras en el tratamiento de cerca de 70 designaciones claves que estaban previstas para la próxima sesión ordinaria.
Antecedentes de una relación fracturada
Las diferencias entre la jefa de la bancada de La Libertad Avanza y el núcleo duro de la conducción centralista del gobierno no representan un hecho aislado. En las últimas semanas, la senadora ya había tomado una marcada distancia de la Rosada al reclamar públicamente que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentara su declaración jurada patrimonial tras las denuncias por un supuesto incremento de bienes.
La parálisis y el conflicto por el reparto de cargos en la estructura de los juzgados federales vuelve a encender las alarmas en el Congreso de la Nación, exponiendo las severas dificultades del oficialismo para ordenar sus filas en medio de reproches cruzados por criterios de idoneidad y alineamiento político.