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Radiografía del ajuste: más del 45% de los argentinos recortó gastos y crece la medicación por salud mental

El impacto de las políticas económicas del Gobierno nacional ha dejado de ser una variable macroeconómica para convertirse en una crisis de subsistencia y bienestar personal. Según el último relevamiento de la consultora Sentimientos Públicos, la profundidad del ajuste fiscal y la recesión han configurado una "pirámide invertida del malestar" en la Argentina. Los datos son elocuentes: más del 45% de los ciudadanos tuvo que "achicar gastos" en el último año, incluso en consumos básicos o aquellos que generan bienestar, mientras que el endeudamiento familiar se dispara como estrategia de supervivencia.

Por Redacción

Jueves, 14 de mayo de 2026 a las 00:10

El impacto de las políticas económicas del Gobierno nacional ha dejado de ser una variable macroeconómica para convertirse en una crisis de subsistencia y bienestar personal. Según el último relevamiento de la consultora Sentimientos Públicos, la profundidad del ajuste fiscal y la recesión han configurado una "pirámide invertida del malestar" en la Argentina. Los datos son elocuentes: más del 45% de los ciudadanos tuvo que "achicar gastos" en el último año, incluso en consumos básicos o aquellos que generan bienestar, mientras que el endeudamiento familiar se dispara como estrategia de supervivencia.

El estudio, realizado sobre 1.500 casos en todo el país, refleja una sociedad agotada por la pérdida de poder adquisitivo y una alarmante incidencia de la crisis en la salud mental de la población, en un contexto donde el federalismo y las economías regionales sufren la quita de recursos.

El bolsillo y la salud: las marcas del ajuste

El deterioro de la calidad de vida se manifiesta en múltiples dimensiones. La encuesta revela que el endeudamiento alcanza al 40,3% de los argentinos, quienes deben recurrir al crédito o a préstamos para cubrir sus necesidades diarias. Sin embargo, el dato más disruptivo aparece en el plano emocional: el 14,9% de los encuestados afirmó que comenzó a tomar medicación vinculada a la salud mental.

Hernán Vanoli, director de la consultora, fue categórico al analizar este fenómeno: “El impacto emocional del gobierno de Milei muchas veces se tramita a nivel íntimo. Una sociedad más medicada, más endeudada y con esperanzas muy bajas. Depresión, impotencia e indiferencia son los sentimientos preponderantes”.

Esta "crisis del bienestar personal" se complementa con indicadores de movilidad social prácticamente nulos. Solo el 4,3% de la población pudo realizar una compra importante y apenas el 7,7% logró conocer un lugar nuevo mediante un viaje, lo que evidencia un estancamiento del consumo interno y del derecho al esparcimiento.

El costo de vida: lo que más duele recortar

La presión económica se concentra en los rubros más sensibles para la estructura de un hogar. Nueve de cada diez argentinos identifican a los servicios y la alimentación como los principales focos de asfixia:

  • Servicios básicos: El 58% sufre el impacto de las subas en luz, agua e Internet.

  • Alimentación: El 41% de los consultados debió ajustar sus gastos en comida.

  • Impuestos y transporte: Los tributos locales (29%) y el precio del combustible (25%) aparecen como factores determinantes del malestar.

  • Salud privada: El 17% menciona las subas en la medicina prepaga como un gasto crítico.

Caída de expectativas y rechazo a la gestión

El informe también advierte sobre un marcado deterioro en el respaldo político al Poder Ejecutivo. El optimismo inicial parece haberse diluido frente a la falta de resultados en la economía real: solo el 14,4% siente que se controla la inflación y apenas el 11,6% percibe una mejora en el país.

En términos electorales, el rechazo es contundente: el 73,5% de los encuestados descarta volver a votar al Gobierno en 2027. Esta cifra se profundiza en los grandes centros urbanos y en la franja etaria de 29 a 44 años, donde el rechazo alcanza el 80%.

Según Vanoli, el oficialismo “perdió expectativas” incluso en los sectores que valoraban el mérito personal. El director de la consultora agregó que se trata de “un gobierno que perdió apoyos, ganó otros y se reperfiló, pero que no ilusiona ni a un 15% de la población. Perdió las expectativas que había cosechado en una parte de la sociedad que se reconoce meritocrática, ya no le cree y no encuentra propuestas políticas en góndola que puedan hacerla pensar en positivo”.

Con una clase media que en un 60% declara no tener ahorros y una mayoría que teme que la situación empeore, el escenario plantea un desafío urgente para la estabilidad del tejido social y productivo en provincias como Entre Ríos.