La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, sacudió el escenario político desde Santa Fe al lanzar una fuerte declaración dirigida al núcleo más cerrado del presidente Javier Milei. En un breve pero directo contacto con la prensa local, la titular del Senado cargó contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien se encuentra bajo la lupa judicial por presunto enriquecimiento ilícito debido a severas inconsistencias en sus ingresos y egresos patrimoniales.
La irrupción de la funcionaria se dio en la Catedral de Rosario, donde participó de una misa en conmemoración del quinto aniversario del fallecimiento de su padre, Eduardo Villarruel. Al salir del templo, y al ser consultada por el escándalo de corrupción que salpica la cúpula de la Casa Rosada, la vicepresidenta disparó: “Todos estamos esperando la declaración jurada de Adorni”.
El frente judicial del jefe de Gabinete y el dardo de la vicepresidenta
El tiro por elevación de Villarruel llega en el momento de mayor vulnerabilidad para el ministro coordinador. En los próximos días, la fiscalía avanzará con un requerimiento formal de justificación de bienes hacia el funcionario, buscando esclarecer los desajustes financieros que motivaron la apertura de la causa penal.
A pesar del impacto institucional del caso, la respuesta de la Casa Rosada ha sido el blindaje cerrado sobre el jefe de Gabinete, una postura de la que la presidenta del Senado decidió despegarse explícitamente en territorio santafesino.
Tras la fulminante frase dedicada a Adorni, la mandataria dio por concluido el intercambio sobre el tema, pero se tomó el tiempo para desmarcarse de la interna libertaria que por estas horas enfrenta al asesor presidencial Santiago Caputo con el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
"Las explicaciones las tiene que dar el presidente"
Al ser consultada sobre las disputas de poder que paralizan la gestión nacional y las acusaciones cruzadas en el entorno de Milei, Villarruel tomó una marcada distancia de la conducción de La Libertad Avanza:
“No participo de ninguna, desarrollo mi labor en el Senado y las explicaciones las tiene que dar el presidente, su hermana y el resto de las personas mencionadas”.
Asimismo, descartó que su desembarco en la pariente provincia de Santa Fe tuviera trasfondos electorales o intenciones de tejer alianzas con el gobernador Maximiliano Pullaro o el intendente rosarino Pablo Javkin, a quienes, según aclaró, solo les dio aviso de su presencia por cuestiones institucionales. “Vengo por un evento privado”, remarcó, descartando especulaciones sobre su futuro político inmediato.
Ajuste y contraste con la gestión del Senado
En el tramo final de sus declaraciones, la vicepresidenta buscó contraponer la situación de sospechas presupuestarias que rodea a los ministros de la Nación con la administración de los recursos del Congreso, enviando un mensaje directo a una ciudadanía afectada por las políticas de ajuste y la caída de la actividad económica.
“Me dedico al Senado de la Nación y a ahorrar el dinero de los argentinos. Hemos ahorrado 27 mil millones de pesos en la gestión. Eso es muy importante en momentos en los que se le pide un esfuerzo a la sociedad”.
Con esta marcada diferenciación, Villarruel optó por exhibir orden fiscal propio en el Poder Legislativo mientras el Poder Ejecutivo coordina un esquema de ministerios fuertemente salpicado por denuncias de gastos injustificados, dejando en claro que las fracturas en la cima del gobierno nacional están lejos de sanar.