La escena artística nacional y la comunidad entrerriana despiden a uno de sus talentos más versátiles. Este miércoles se confirmó el fallecimiento del actor paranaense Santiago Ríos, quien a lo largo de más de tres décadas construyó una sólida trayectoria en el teatro, el cine y la televisión argentina. La noticia fue ratificada por la Asociación Argentina de Actores y Actrices, generando un profundo pesar en el ámbito del espectáculo y la cultura.
Nacido en la capital entrerriana el 15 de octubre de 1955, Ríos se convirtió en un rostro sumamente conocido para distintas generaciones de espectadores, destacándose tanto por su labor frente a las cámaras como por su compromiso pedagógico en la formación de nuevos intérpretes.
Una extensa trayectoria en la televisión argentina
La versatilidad de Santiago Ríos le permitió desempeñarse con gran solvencia en diversos géneros, alternando entre la comedia, el humor y el drama en las producciones más populares de la televisión nacional.
Entre los elencos de las exitosas ficciones que integró se destacan títulos emblemáticos como Cha Cha Cha, Los Simuladores, Los Roldán, Casados con hijos, La Niñera, Tumberos, Son Amores, Patito Feo, Casi Ángeles, Graduados, Lalola, 100 días para enfonmarse, Argentina, tierra de amor y venganza y El mejor infarto de mi vida.
Su presencia en la pantalla chica también abarcó participaciones en ciclos como Disputas, Costumbres argentinas, Culpable de este amor, Panadería Los Felipe, Amor en custodia, Quién es el jefe, Gladiadores de Pompeya, Palermo Hollywood, Amo de casa, Los exitosos Pells, Los exitosos Pérez, Ciega a citas, Peter Punk, Sr. y Sra. Camas, Sandro de América, Quiero vivir a tu lado y Amor mío.
Cine, teatro y compromiso con la docencia
Más allá de su masiva presencia televisiva, el actor paranaense —quien había concretado su vuelta al barrio con una visita a Paraná en 2022— mantuvo un lazo indestructible con las artes escénicas y el circuito del teatro independiente. Afiliado a su sindicato desde 1995, se formó junto a reconocidos maestros como Juan Carlos Gené y Pablo Cordonet, volcando luego esa experiencia en una intensa actividad como docente teatral.
En la pantalla grande y en las tablas de los escenarios, su recorrido incluyó importantes colaboraciones: Formó parte de largometrajes como 1978, Tiro de gracia, Amor a mares, La boleta, El abismo... todavía estamos, Lucky Luke, Un hijo genial, La furia y Corazón iluminado.
Actuó en salas oficiales, comerciales e independientes bajo la dirección de destacadas figuras de la escena como Rubén Szuchmacher, Pompeyo Audivert, Norman Briski, Agustín Alezzo y José María Muscari.
Su fallecimiento deja el recuerdo de un intérprete riguroso y un formador comprometido con el desarrollo del arte local y federal.