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Otra empresa histórica de Paraná en crisis: Valentinuz Aberturas paralizó su planta y decenas de familias quedan a la deriva

Valentinuz Aberturas paralizó su planta tras 50 años de actividad. Trabajadores denuncian despidos, deudas de sueldos y abandono gremial en el Parque Industrial.

Por Redacción

Viernes, 29 de mayo de 2026 a las 00:44

La industria de aberturas en el país atraviesa una crisis profunda debido al derrumbe de la construcción, la paralización de la obra pública y una apertura a importaciones que afecta la rentabilidad local. En este escenario recesivo, la histórica empresa Valentinuz Aberturas, fundada en la capital provincial en 1977, afronta la paralización total de su planta en el Parque Industrial de Paraná y se encuentra ante un inminente riesgo de cierre.

A casi cinco décadas de su fundación, la firma dedicada a la fabricación de puertas de interior, corredizas de embutir y frentes de placares en distintas variedades de madera ha suspendido su actividad productiva, limitándose al mantenimiento de guardias mínimas en distintos turnos. El cese de las operaciones deja a decenas de familias vinculadas a la firma sumidas en una profunda incertidumbre laboral, en medio de denuncias por retrasos en el pago de haberes, aguinaldos y una ola de despidos en Paraná que afectaría a unos 25 empleados.

Deudas salariales y la imposibilidad de sostener el día a día

La realidad de los obreros madereros refleja el ahogo financiero que sufren los eslabones más débiles de la cadena productiva. Sebastián Suárez, trabajador que acredita 12 años de antigüedad en la firma y que en el último período se desempeñaba como sereno nocturno, describió el crítico panorama salarial tras verse obligado a tomar una licencia forzosa: “A mí me deben lo que es aguinaldo, y lo que es sueldo de febrero y marzo”.

El operario relató a Elonce que la situación en la planta industrial se volvió completamente insostenible para la economía familiar, al punto de no contar con los recursos mínimos para garantizar la presencialidad en los puestos de trabajo: “Veníamos a trabajar y no cobrábamos. Necesitábamos el dinero para el combustible, pero no teníamos lo suficiente para venir”.

A pesar de haber recurrido a la vía legal mediante el envío de cartas documento junto a su patrocinio letrado, el trabajador confirmó que no obtuvo ningún tipo de respuesta ni canales de diálogo por parte de las autoridades de la empresa.

Denuncias por despidos, falta de respuestas corporativas y abandono gremial

La desprotección de los operarios fabriles se profundiza ante la falta de comparecencia empresaria en los ámbitos institucionales de mediación y la parálisis de los órganos de representación colectiva. Luis Suárez, otro de los trabajadores afectados con más de una década de desempeño en la planta de Paraná, expuso la preocupante regularidad de los incumplimientos patronales: “Me deben el aguinaldo, como el sueldo de marzo y abril. También mandamos carta documento y no tuve respuesta por parte de nadie de la fábrica”.

Asimismo, el trabajador cuestionó de forma explícita la falta de acompañamiento institucional por parte de la Unión de Sindicatos de la Industria Maderera de la República Argentina (USIMRA), la entidad gremial a la cual se encuentran afiliados: “La verdad, el sindicato se borró, no tuvimos nada de parte de ellos”.

La misma falta de respuestas se replicó en la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos, organismo que convocó a una instancia de mediación laboral para buscar una salida al conflicto salarial, pero que naufragó ante la ausencia de la parte empleadora. Al respecto, el operario señaló: “La fábrica tampoco se presentó y tampoco sus abogados”.

El drama del desempleo y la precarización de las funciones jerárquicas

El proceso de desmantelamiento de la fuerza laboral se instrumentó mediante el envío de notificaciones de cesantía, bajo condiciones que los trabajadores consideran perjudiciales para sus derechos adquiridos. Según detalló Luis Suárez, un grueso de la plantilla ya fue desplazado formalmente, bajo la expectativa empresaria de ampararse en normativas de crisis para reducir el costo de las desvinculaciones: “Unos 25 trabajadores ya recibieron cartas de despido. Ellos, por lo que tengo entendido, esperan cobrar la ley 247, que es el 50% de la indemnización”.

En paralelo, se denunció la existencia de una zona gris legal que afecta a un grupo de operarios que se encuentran bajo licencias obligatorias pero que aún no han sido formalmente notificados de su despido, lo que les impide tramitar las asistencias correspondientes del Estado: “Somos cinco o seis empleados más que estamos en esta situación, que no se les ha notificado nada para poder empezar a cobrar el fondo de desempleo o algo para afrontar la situación”.

Finalmente, el trabajador reveló que las prácticas de precarización interna y recargo de tareas sin la correspondiente contraprestación económica eran habituales en el establecimiento de la firma del Parque Industrial en los últimos años: “En los últimos dos años tuve jefe personal y no se me abonó nada correspondiente a eso”.

Mientras el reemplazo de la manufactura nacional por productos terminados o importados empuja a las Pymes entrerrianas al concurso preventivo o al cierre definitivo, la planta de Valentinuz Aberturas permanece paralizada. Los trabajadores continúan en estado de alerta, resistiendo con guardias mínimas y exigiendo la liquidación urgente de los haberes adeudados para resguardar el sustento de sus familias.