La distribución de agua potable en Paraná podría registrar bajas de presión parciales e intermitencias en diversos barrios de la capital entrerriana. La falla de una de las bombas que captan agua cruda del río obligó a reducir la capacidad de procesamiento en la Planta Potabilizadora Echeverría, activando un esquema de emergencia para administrar los recursos disponibles mientras se aguarda el repuesto técnico necesario.
Frente a esta situación, la Municipalidad de Paraná debió implementar maniobras de regulación en los flujos de distribución para cuidar las reservas de los centros de almacenamiento locales.
Trabajos en marcha a la espera de un repuesto de alta complejidad
La secretaria de Recursos Hídricos y Gestión Ambiental de Paraná, Mayra Collante, explicó la situación operativa a Elonce y aclaró que las tareas a cargo del personal comunal ya fueron ejecutadas, pero la solución definitiva depende de la provisión de un componente metalúrgico específico por parte de una empresa especializada.
"Todas las tareas que la Municipalidad hace, en relación con la reparación, están hechas. Estamos aguardando una pieza especializada, para hacer el reemplazo de un motor que falló y que fue extraído para instalar el nuevo", detalló Mayra Collante.
El inconveniente técnico requiere adaptar un equipo de respaldo a una estructura de generación previa, lo que exige una pieza hecha a medida: "La pieza de adecuación nos va a permitir adaptar el motor de respaldo que se tiene para este tipo de bombas, a la bomba en sí misma, que son modelos de distinto año y de distintas características", señaló la funcionaria, agregando que "cada año cambian las piezas, los diámetros; en definitiva, esa adecuación es inevitable. Estamos esperando que la pieza, que es un trabajo de alta especificidad para elaborar una pieza de metal".
Mantenimiento de reservas y sectores críticos
Al reducirse la captación de agua cruda en la Toma Nueva, la Planta Potabilizadora Echeverría trabaja a ritmo menor, afectando directamente la entrega hacia los centros de distribución de la ciudad.
"Lo que está reducido es la captación de agua; se potabiliza menos agua y se distribuye menos agua", resumió Collante a Elonce.
El impacto no será homogéneo en toda la capital, afectando de forma directa a las zonas con menor infraestructura de almacenamiento: "En los lugares donde el centro de distribución tiene un almacenamiento menor, va a tender a descargarse más rápido. Entonces, vamos a tener intermitencias en el sistema", advirtió la funcionaria municipal.
Para salvaguardar el consumo básico en los momentos de mayor demanda, la gestión local analiza realizar maniobras técnicas nocturnas: "Con los niveles actuales esperamos salvaguardar que haya suficiente agua para la población hasta la noche y evaluar si durante la madrugada restablecemos reservas, que es cuando no tendríamos tanto consumo", explicó Collante.
El municipio mantendrá la regulación de los flujos según el estado de las reservas de cada centro operativo. Mientras se aguarda la reinstalación de la bomba y la verificación técnica para normalizar el servicio, las autoridades reiteraron la importancia de realizar un uso responsable y solidario de un recurso vital como el agua potable, priorizando las necesidades esenciales de la población.