La intendenta de Paraná, Rosario Romero, realizó un extenso análisis de su reciente viaje a China, donde recorrió distintas ciudades y conoció experiencias de avanzada en infraestructura, saneamiento, tecnología y desarrollo urbano. En una entrevista con el diario UNO la jefa comunal vinculó los aprendizajes internacionales con los proyectos en marcha en la capital entrerriana, exponiendo una visión de gestión centrada en la sostenibilidad, la planificación urbana y la obra pública a largo plazo, en un contexto macroeconómico fuertemente adverso para los municipios del interior.
Romero describió su experiencia en el gigante asiático como una sucesión de contrastes urbanos que comparten un mismo patrón de crecimiento acelerado. Según sostuvo, lo que más la impactó fue "el enorme desarrollo", al que calificó como "rotundo", destacando la inversión en conectividad y servicios en todas las regiones que visitó: construcción, puentes, rutas, iluminación y viviendas. Durante su itinerario, la mandataria transitó por grandes metrópolis, ciudades intermedias y polos tecnológicos, incluyendo Shenzhen —conocida como la "Silicon Valley de China"—, Shanghai —con 25 millones de habitantes— y Nangchang. En todas ellas, señaló, encontró un denominador común: "En distintos tipos de ciudades vi el mismo nivel de desarrollo".
Plantas modulares: una alternativa para el saneamiento de Paraná
Uno de los puntos que mayor interés despertó en la intendenta fue el sistema de plantas modulares de tratamiento de efluentes cloacales, una tecnología que observó en funcionamiento y que planea adaptar a la realidad local para saldar deudas históricas en materia de cuidado del agua. Romero explicó que se trata de plantas diseñadas en bloques, donde cada uno tiene capacidad para tratar los efluentes de aproximadamente 10.000 habitantes.
Para una ciudad como Paraná, de alrededor de 280.000 habitantes, la mandataria señaló la viabilidad técnica del proyecto:
"Podemos pensar una instalación modular, empezando por el núcleo que hoy tiene cloacas y avanzando gradualmente".
Esta flexibilidad permite avanzar por etapas sin la necesidad de encarar grandes obras únicas, facilitando el financiamiento y la planificación de los recursos públicos. Respecto al impacto ambiental observado en las plantas asiáticas, Romero remarcó: "El agua que sale de esas plantas es transparente, no es apta para consumo humano, pero sí para la vida de los peces", afirmando incluso haber visto fauna acuática dentro de esos sistemas. Asimismo, subrayó la integración urbana del modelo al señalar que "no hay olores ni rechazo vecinal", y que en torno a los complejos observó parques y espacios deportivos. Este esquema, según la intendenta, podría ser aplicable en Paraná, especialmente en la zona oeste, donde actualmente existen descargas sin tratamiento suficiente.
La intendenta enmarcó esta experiencia dentro de una visión de gestión basada en la sostenibilidad, al sostener que no es posible planificar una ciudad sin infraestructura ambiental adecuada. En esa línea, afirmó que "el agua, el tratamiento de efluentes industriales y cloacales y el arbolado urbano tienen que ser política de Estado", advirtiendo que, si bien el río Paraná posee una gran capacidad de autodepuración, resulta insuficiente por sí solo para sostener el crecimiento urbano sin la intervención estatal.
En cuanto a los costos, Romero señaló que este modelo podría resultar más económico que los sistemas tradicionales de saneamiento: "En términos de inversión, sería más económico que las plantas tradicionales". Respecto a los plazos, sostuvo que "una vez que las plantas llegan, en unos seis meses podrían estar instaladas", y adelantó que compartirá la experiencia en una charla con concejales y funcionarios de la ciudad porque "es importante que todos lo sepan".
"Esto no es de una gestión. Tiene que haber políticas de Estado en sustentabilidad. El tratamiento de efluentes, el arbolado urbano y el cuidado del agua deben ser políticas compartidas por todos", sentenció.
Transición energética y desarrollo vial en la capital
Otro de los ejes centrales de la entrevista fue el parque solar que se encuentra en ejecución en la capital provincial, una obra estratégica de transición energética que permitirá generar aproximadamente 7,3 megavatios de energía, equivalente al consumo del alumbrado público de la ciudad. Romero destacó que se trata de "energía cero contaminante que aprovecha el sol" y remarcó que el proyecto tiene una vida útil estimada de entre 20 y 25 años. En términos económicos, precisó que "va a generar un ahorro de casi 100 millones de pesos mensuales", tratándose de una de las pocas obras que prácticamente se paga sola. "El mundo va hacia la energía solar y eólica, y los combustibles fósiles van a ir siendo reemplazados", vinculó.
En cuanto a la conectividad y la infraestructura vial, la intendenta analizó el impacto de la obra de circunvalación, afirmando que "va a haber un cambio drástico en Paraná, históricamente con problemas en los accesos". Explicó que actualmente el tránsito pesado atraviesa arterias urbanas que no están preparadas para ese volumen, lo que genera un deterioro constante en la trama vial. En ese marco, se refirió a la necesidad de intervenir en puntos estratégicos como la calle Caputo, detallando que "es una calle que se deteriora mucho porque tiene tránsito pesado". La redistribución del flujo vehicular permitirá reorganizar la planificación de obras futuras de manera más ordenada.
La defensa del federalismo y la retracción de recursos de Nación
La jefa comunal no esquivó la compleja realidad que atraviesan los municipios debido a las políticas macroeconómicas y la quita de fondos sociocomunitarios. "Es muy difícil administrar una ciudad sin los recursos que había antes", afirmó Romero, indicando que actualmente el municipio financia alrededor del 22% de la obra pública, lo que representa un esfuerzo presupuestario ostensiblemente mayor respecto de gestiones anteriores.
Al diferenciar el vínculo institucional con los diferentes estamentos de gobierno, Romero marcó una clara distancia. Con el gobierno provincial sostuvo que "hay diálogo, aunque no coincidimos en todo". En cambio, describió una relación mucho más compleja con el Ejecutivo nacional, marcada por el recorte y la asfixia financiera:
"Con Nación el diálogo es más difícil porque hay una retracción permanente de recursos".
En este sentido, cuestionó con dureza el actual esquema de centralismo fiscal y defendió el rol de los gobiernos locales en la prestación de servicios esenciales como limpieza, infraestructura, ambiente y obra pública. "Los impuestos a los combustibles no vuelven a provincias ni municipios, es un absurdo", fustigó la intendenta, y advirtió con preocupación el momento institucional que vive la Argentina: "La Nación concentra hoy el 75% de los recursos", asegurando que el país atraviesa un proceso de pérdida de federalismo.
Finalmente, respecto al debate de la reforma previsional, Romero planteó que "las cajas del mundo se repiensan en función del envejecimiento poblacional" y consideró que "es inevitable repensar los sistemas previsionales". Sin embargo, advirtió que los cambios deben realizarse de manera gradual y con sustento en estudios actuariales, protegiendo a quienes están próximos a jubilarse. En esa línea, denunció la deuda del Estado nacional con las cajas provinciales no transferidas y llamó a sostener un reclamo conjunto: "Vamos todos juntos a reclamar esa deuda con firmeza".
Consultada sobre una eventual reelección, la intendenta concluyó señalando que "no tengo decisión tomada" y remarcó que su prioridad absoluta es concluir los proyectos en marcha en la ciudad, al tiempo que defendió la vigencia de las elecciones primarias frente a los intentos de supresión: "Sería un retroceso democrático", cerró.