Esta tarde la ciudad de Paraná se convertirá en el epicentro regional de la protesta feminista en el marco del Paro de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans y No Binaries Trabajadores. Bajo las consignas «No pasarán», «Paramos para frenarlos» y un contundente «No a las reformas esclavistas», diversas organizaciones sociales, sindicales y políticas convocan a una jornada de lucha que trasciende lo simbólico para instalarse en el debate por la precarización laboral.
La convocatoria principal está pactada para las 17:30 en la Plaza 1° de Mayo, punto de partida desde el cual las columnas marcharán a través del centro cívico hasta la Plaza Mansilla, frente a la Casa de Gobierno. Esta manifestación se inscribe en un contexto de fuerte rechazo a las medidas de ajuste económico y a la reciente reforma laboral, señalando que estas políticas profundizan la desigualdad de género y los índices de pobreza en los sectores más vulnerables.
Ropa de trabajo y escobas: la estética de la protesta
Una de las particularidades de la movilización de este año será su fuerte carga visual y performática. Se ha instado a las asistentes a concurrir vistiendo sus ropas de trabajo y portando palos de escoba, con el firme objetivo de visibilizar la multiplicidad de tareas productivas y reproductivas que recaen sobre las mujeres y disidencias. La iniciativa busca poner en primer plano el valor económico de las tareas de cuidado, muchas veces no remuneradas o realizadas en condiciones de absoluta precariedad.
Esta puesta en escena pretende denunciar que la crisis económica actual no afecta a todos por igual. Al portar los uniformes de sus oficios diarios, las trabajadoras buscan demostrar que son ellas quienes sostienen el tejido social, pero también quienes primero sufren las consecuencias del desempleo, la reducción de ingresos y el desmantelamiento de las políticas de protección social.
Contra las «reformas esclavistas» y por los derechos conquistados
El documento que se leerá frente a la Casa de Gobierno hará especial hincapié en la defensa de los derechos laborales frente a lo que califican como un avance sobre conquistas históricas. El rechazo a la Ley de Modernización Laboral es el eje aglutinador de este 9 de marzo, advirtiendo que la flexibilización horaria y el nuevo régimen de indemnizaciones impactan directamente en la autonomía económica de las mujeres.
Asimismo, la marcha servirá para reclamar por el pleno financiamiento de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), el cupo laboral travesti-trans y la continuidad de las políticas contra la violencia de género. En un escenario de alta conflictividad social, las organizadoras esperan una concurrencia histórica que envíe un mensaje directo al Ejecutivo provincial y nacional sobre la imposibilidad de avanzar con reformas estructurales sin el consentimiento de las trabajadoras.