Frente a la Casa de Gobierno en Paraná, un nutrido grupo de policías retirados y autoconvocados se movilizó ayer para exponer la crítica situación económica que atraviesa el sector. Bajo la consigna de una recomposición urgente, los exintegrantes de la fuerza de seguridad provincial manifestaron su malestar por el retraso de sus ingresos ante la escalada del costo de vida en Entre Ríos.
Salarios por debajo de la canasta básica
La concentración en la plaza central de la capital entrerriana sirvió como caja de resonancia para una realidad que afecta a miles de familias vinculadas a la seguridad pública. Los manifestantes denunciaron que el Poder Ejecutivo mantiene los haberes prácticamente estancados mientras la inflación erosiona el poder adquisitivo. Según expresaron los voceros de la protesta, lo poco que se ha otorgado en concepto de aumentos no alcanza para cubrir las necesidades elementales de la canasta básica.
La movilización, que surgió de manera espontánea y autoconvocada, puso el foco en la falta de respuestas de las autoridades provinciales ante un reclamo que consideran impostergable. La principal crítica apunta a que el gobierno tiene los sueldos congelados desde hace varios meses, una medida que impacta de lleno en un sector que, tras décadas de servicio, se encuentra en una situación de vulnerabilidad financiera.
La desprotección frente a la falta de paritarias
Uno de los puntos más sensibles expuestos durante la jornada en Plaza Mansilla fue la imposibilidad de contar con canales formales de negociación. Al no poseer representación gremial, el personal retirado queda a merced de decisiones unilaterales del Ejecutivo. Los presentes explicaron a los medios locales que la situación es aún más compleja debido a que el personal en actividad tiene prohibido por ley participar en cualquier tipo de protesta o reclamos salariales.
Esta restricción deja el peso de la visibilización del conflicto exclusivamente sobre los hombros de quienes ya han pasado a retiro. Los manifestantes subrayaron la necesidad de ser escuchados y de que se reconozca el desfasaje acumulado en sus remuneraciones. El objetivo de la marcha fue claro: exigir que se abran instancias de diálogo para frenar la pérdida de ingresos y garantizar condiciones de vida dignas para quienes dedicaron su vida a la Policía de Entre Ríos.