El sector estratégico de la Marina Mercante y la operatividad portuaria nacional entran en un escenario de parálisis total. La Federación Sindical Marítima y Fluvial (Fesimaf), que nuclea a ocho gremios fundamentales del sector, anunció un cese de actividades por 48 horas que comenzó anoche a las 00:00 y se extenderá hasta la medianoche del jueves 19.
La medida de fuerza surge como una respuesta directa al avance de la reforma laboral en el Congreso, proyecto que ya cuenta con media sanción del Senado y que los trabajadores califican como un intento de precarización institucionalizada y que dejaría a la actividad mercante sin marco normativo laboral.
Defensa de la estabilidad y la soberanía fluvial
Desde la Fesimaf fueron contundentes al explicar los motivos de la huelga, centrando el reclamo en la protección de las conquistas históricas del sector. Según indicaron a través de un comunicado oficial:
“Esta medida de fuerza tiene como objetivo defender nuestros derechos laborales, la estabilidad de nuestros puestos de trabajo y la dignidad de la familia marítima frente a iniciativas que buscan precarizar nuestra actividad”.
El impacto en la exportación y el movimiento de carga será significativo, dado que la federación está integrada por sindicatos de alta especialización técnica y operativa:
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SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos)
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Centro de Maquinistas Navales
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Siconara (Conductores Navales)
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Electricistas Navales
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Capitanes de Ultramar y Centro de Radiocomunicaciones Navales
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Capitanes y Baqueanos Fluviales
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Patrones y Comisarios Navales
El frente portuario se une al reclamo federal
A la protesta de los navegantes se suma la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA), que confirmó su adhesión al paro nacional de la CGT para este jueves 19. Con esta convergencia de fuerzas, la actividad en los muelles de todo el país —incluyendo los puntos clave de la hidrovía en Entre Ríos— quedará completamente detenida.
Desde la FEPA aseguraron que la organización “garantizará el cumplimiento efectivo del paro en cada terminal portuaria, en rechazo a una reforma que pone en riesgo convenios colectivos, condiciones laborales y estabilidad en la actividad”.
Un mensaje al Congreso de la Nación
La cúpula sindical marítima aclaró que la intención no es obstruir el desarrollo económico por motivos políticos, sino alertar sobre el peligro que corre el marco legal del trabajo nacional ante el inminente debate en la Cámara de Diputados.
“La Marina Mercante no puede quedar excluida del marco legal que protege a los trabajadores argentinos. Este paro no es contra el país ni contra la producción. Es en defensa del trabajo nacional, de nuestras condiciones laborales y de la seguridad en la navegación”, subrayaron los representantes de la federación.
La paralización de los servicios de remolque, practicaje y estiba representa un fuerte mensaje de las economías regionales y los sectores estratégicos del transporte hacia el Gobierno nacional, en una semana donde el ajuste y la reforma laboral dominan la agenda política argentina.