Con la mirada baja y los pechos desnudos, la concordiense “Coca” Sarli demuestra una vez más su poder de seducción en un retrato realizado con galletitas dulces. Fue creado hace casi dos décadas por el grupo Mondongo, la pareja de artistas más cotizada de la Argentina, y se rematará el miércoles en Roldán con una base de 45.000 dólares. No parece tanto si se tiene en cuenta que Paisajes, la instalación inmersiva de los mismos autores que se exhibe actualmente en Arthaus, superó el año pasado la codiciada barrera del millón.
En este caso no se trata de una obra de plastilina sino que pertenece a la serie Retratos argentinos, a la que se dedicaron entre 2005 y 2016. Está reproducida en el libro Mondongo está en el detalle (2018), de Héctor Olea, y se exhibió junto a varias otras en el Hotel Esplendor. A la manera de Vik Muniz, para representar a estos personajes eligieron materiales vinculados con ellos, como cadenas de hilo de oro para dibujar el rostro de Diego Maradona; balas 9mm para Ernesto Che Guevara; panes para Eva Perón y preservativos de colores para Andy Warhol.
Unos años antes, en 2003, habían ganado fama global a retratar a los reyes Juan Carlos y Sofía de España, y su hijo Felipe, con espejitos de colores: una irónica referencia a lo que los pueblos americanos recibieron de los conquistadores españoles a cambio de oro y plata. “Nos inspiramos en Antonio Berni para el trabajo con los materiales –dijo Manuel Mendanha, que integra el colectivo con Juliana Laffitte-. Las galletitas con las que hicimos el retrato de la Coca están relacionadas con el erotismo; ya las habíamos usado en la Serie negra (2002/4), que reproducía imágenes pornográficas tomadas de Internet”.