Los exabruptos de Trump
En declaraciones que sacudieron la diplomacia continental, Trump arremetió personalmente contra Petro: “Colombia está muy enferma y la maneja un hombre enfermo al que le gusta hacer cocaína y vendérsela a Estados Unidos, pero no lo hará por mucho tiempo”.
Al ser consultado sobre si planeaba ejecutar en Colombia un operativo similar al realizado en Venezuela para detener a Maduro, el líder republicano fue tajante: “Suena bien para mí”. Estas palabras fueron interpretadas de inmediato como una amenaza directa de invasión o de un operativo de extracción contra el jefe de Estado colombiano.
La respuesta de Petro: «Por la Patria tomaré de nuevo las armas»
Visiblemente conmovido pero firme, Gustavo Petro rechazó las acusaciones de vínculos con el narcotráfico y defendió su honestidad personal, asegurando que su único patrimonio es su vivienda familiar. Sin embargo, el tramo más duro de su respuesta fue el llamado a la movilización popular y la advertencia bélica.
“Aunque no he sido militar sé de la guerra y la clandestinidad. Juré no tocar una arma más desde el Pacto de paz de 1989, pero por la Patria tomaré de nuevo las armas que no quiero”, advirtió Petro. El mandatario calificó la amenaza de Trump como «ilegítima» y dio una orden directa a las fuerzas de seguridad y a la ciudadanía: “La orden a la fuerza pública es no disparar al pueblo y sí al invasor. Sepa que se enfrenta a un comandante del pueblo”.
Un continente en vilo
La tensión entre Bogotá y Washington llega a su punto más álgido en décadas. La caída de Maduro en Venezuela ha envalentonado la retórica de intervención de la Casa Blanca, mientras que Petro ha solicitado a sus seguidores «tomarse el poder en todos los municipios del país» ante cualquier acto violento ilegítimo en su contra.
Para la región, y especialmente para países con lazos estrechos como Argentina, este conflicto plantea un escenario de inestabilidad sin precedentes. La posibilidad de un conflicto armado en suelo colombiano, bajo la premisa de la lucha contra el narcotráfico, pone en jaque la paz regional y los consensos democráticos de América Latina.