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Vence el congelamiento de combustibles y preparan aumentos para la próxima semana

Por Redacción

Sabado, 09 de mayo de 2026 a las 15:43

El alivio temporal en los surtidores tiene fecha de vencimiento. La próxima semana finaliza formalmente el acuerdo de «amortiguación» de precios entre las petroleras y el Gobierno, lo que abre la puerta a una nueva escalada en los valores de la nafta y el gasoil. En un contexto de fuerte ajuste y pérdida del poder adquisitivo, las empresas del sector aseguran que los precios en el mercado interno presentan un atraso del 15% respecto a la paridad internacional, lo que presagia un nuevo golpe al bolsillo de los entrerrianos.

La definición clave se tomará este lunes, cuando YPF -empresa que lidera el 55% del mercado- mantenga una reunión interna para diagramar el esquema de incrementos. Dada su posición dominante, el movimiento de la petrolera estatal arrastrará inevitablemente a sus competidoras (Shell, Axion y Puma), que no pueden sostener brechas amplias sin riesgo de quiebre de stock o pérdida masiva de ventas.

El desfasaje de precios y la presión del crudo

El acuerdo, diseñado originalmente a fines de marzo para contener el impacto de la crisis en Medio Oriente, cumplirá sus 45 días el 15 de mayo. Sin embargo, las variables internacionales no cedieron: mientras el barril de petróleo se mantiene por encima de los US$ 100, en el mercado doméstico se comercializa en torno a los US$ 90.

En una conferencia con inversores, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, sinceró los números que maneja la compañía. Según el balance presentado, el precio doméstico neto de impuestos en abril promedió los 90,5 centavos de dólar por litro, frente a una paridad de importación de US$ 1,07. Esta diferencia marca un atraso del 15,5%, cifra que las refinadoras privadas consideran insostenible en el mediano plazo.

Un escenario de caída en el consumo

El congelamiento ahora cuestionado no fue una medida aislada, sino una respuesta a la fuerte recesión que ya se siente en las estaciones de servicio de Entre Ríos y todo el país. YPF observó una caída en su demanda de combustibles del 10% hacia finales de marzo, producto de los aumentos previos y la pérdida de ingresos de los consumidores.

Pese a este escenario de baja en las ventas, desde el sector empresarial descartan una prórroga del acuerdo. “Si el petróleo sigue en estos valores, no queda otra que aumentar los precios. Será de a poco, tratando de cuidar el impacto en el consumidor, pero esto no puede sostener”, afirmó un ejecutivo del sector ante la prensa nacional.

La presión de las refinadoras es absoluta para evitar lo que denominan una «sangría» financiera. El mismo directivo remarcó: “No veo posibilidad de extender este acuerdo, porque el crudo duró en 100 dólares muchísimo más de lo previsto y se acumuló un déficit considerable entre las refinadoras y las productoras de petróleo, que se sigue ampliando con el paso de los días. Por eso hay que cortar la sangría y con el tiempo recuperar esas pérdidas”.

Impacto federal: el costo de producir y circular

Para una provincia productora y gasolera como Entre Ríos, cualquier movimiento en el precio del gasoil impacta directamente en los costos de logística, el transporte público y la estructura de costos de los pequeños productores rurales. Mientras el superávit fiscal nacional se sostiene sobre el recorte de subsidios y la liberación de precios, el federalismo productivo enfrenta una nueva barrera para su desarrollo.

A partir del 15 de mayo, se espera que los incrementos comiencen a aplicarse de forma gradual, sumando un nuevo componente inflacionario a una economía regional que ya sufre el impacto del ajuste en las transferencias y la obra pública.